
Son tantas las cosas que ocurren a la vez, que comprender el tráfico interno de una célula que se vuelve cancerosa o de una neurona que se degenera requiere paciencia y suerte. La revista "Science" propone nuevas herramientas para afinar el estudio. Toma las matemáticas y las emplea como un predictor climático pero al interior de su febril actividad.
Es la peor hora de congestión. El taco de la autopista genera otro en las disitntas salidas. Es imposible decir quién va a dónde. Igual de confuso es el tránsito al interior de una célula. Cascadas de reacciones se esconden de los ojos de los científicos. La revista "Science" publicó tres trabajos que intentan dirigir los pasos de los especialistas. El más notable es el que propone aprovechar las matemáticas. Con ecuaciones describen la situación. Ellas predicen por dónde circulará la comunicación. Otro estudio apuesta por una especie de interruptores que reaccionan a la luz; expuestos al estímulo activan procesos. Y otro "paper" ayuda a explicar por qué durante el desarrollo de un embrión, por ejemplo, de una zona brota un pie y de otra, el cerebro.
Pero falta mucho por conocer, dice Cecilia Hidalgo, directora del Centro Fondap de Estudios Moleculares de la Célula de la Universidad de Chile (CEMC) y Premio Nacional de Ciencias Naturales. "Creo que ni nosotros ni nadie en el mundo está preparado para utilizar las matemáticas para predecir cómo se comporta la célula; hay que tener mucha más información que la que poseemos ahora". La célula es un complejo universo, una ciudad amurallada con un tráfico infernal, que aún es bastante desconocido para los científicos. Son tantas las cosas que ocurren al mismo tiempo y que se interrelacionan, que es casi imposible tratar de entender todo el conjunto.
"Es tremendamente complicado. Un grupo de investigación encuentra una cosa en una célula bajo ciertas condiciones y otro grupo, con condiciones similares, encuentra otra", comenta Andrew Quest, subdirector del CEMC. Cuando estudian las células, los científicos tienen que concentrarse en un área, hacer uso de una de las cámaras de la "unidad operativa de control de tránsito". Para observar un proceso específico, cómo ocurre y qué camino toma dentro de la célula, deben mantener constantes factores como la temperatura, la humedad, el CO{-2} y el pH. Luego estudian el proceso, pero muchas veces su hipótesis inicial no era la correcta porque simplemente no ven lo que esperaban observar.
Quest trabaja con células cancerosas. Estuvo entrampado. Estudiaba una proteína específica en cinco líneas de células. En cuatro de ellas ocurría lo que esperaba, pero en una no. "¡Repetimos el experimento cien veces y ocurría lo mismo!". Dice que fue netamente suerte cuando, después de cinco años de quebrarse la cabeza, su equipo descubrió la razón. Estas células eran distintas porque tenían un estado de cáncer más avanzado. Cuando las células se vuelven cancerosas pierden muchos de sus componentes. Se deshacen de lo que les impide avanzar en su nuevo rol. La línea que no respondía era metastásica, un nivel de cáncer más avanzado. Ella había eliminado los "estorbos" mientras que las otras células aún los conservaban. Tuvieron suerte de dar con "el" elemento perdido, ¡los desechados son cientos!
La fórmula es simplemente ir de a poco, observando calle por calle y eliminando opciones. Tienen dos herramientas: Una es utilizar un "policía de tránsito" que detiene el flujo de información; un químico que hace de barrera. Otra opción, la más nueva, la entrega la biología molecular. Policías que conocen su objetivo y que persiguen por la calle la información hasta que la atrapan."Si apagas la expresión de la proteína (su aparición), quiere decir que esa proteína es esencial para la respuesta que observas. ¡Ya tienes un factor! ¡Es como sacar un 'sudoku'!", dice Cecilia Hidalgo entre risas.
Aunque pareciera que esta ciencia avanza a pequeños pasitos, el crecimiento es explosivo. "Tratar de mantenerse al día en este campo es horrorosamente difícil, la cantidad de trabajos que salen todo el tiempo es apabullante", comenta Hidalgo. Aun así, hay logros. El mejor indicador de ello es que cada vez aparecen nuevas cosas, nuevos caminos, que nadie tenía en carpeta. Es como si constantemente se construyeran nuevas carreteras concesionadas.
Los trabajos los puedes encontrar en las siguientes direcciones:



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