
Los números tienden a tener cierto significado mágico. Desde los pitagóricos, para los que la esencia de las cosas son los números, hasta para los seguidores de la numerología, que quiere entender exclusivamente de la magia que contienen y que a pesar de su nombre tan rimbombante y con aura científica, es tan relativo a las matemáticas como la astrología a la astronomía. Estos días se está poniendo de moda un número en el seno de la comunidad vasca, que es como una meta a alcanzar a través de sumas y restas y en las que participa la sociedad entera, incluido, como no, el mundo político. Es el número treinta y ocho el de moda, que viene a ser el número que da la mayoría en el Parlamento Vasco o sea setenta y cinco, que es el número total de escaños, partido por dos más media unidad. Que cosas, que media unidad nos lleve como a los cangrejos. Por ello nunca comí la mitad de un par de huevos.
Servilletas de bares, agendas, libretas, blocs y blogs, postits amarillos de quita y pon, márgenes de periódicos, etc., todos se ven llenos de ecuaciones que buscan el resultado igual, menor o mayor de treinta y ocho. Las incógnitas de siempre, esto es, la X, Y y la Z son sustituidas por otras que suenan más extrañas: PNV, PSE-EE, PP, EA, EB...en fin, son como incógnitas nuevas que se salen de lo corriente. Y, la mayoría, que es de la época de la matemática que podemos denominar normal o clásica, esto es la de los números enteros, primos, complejos, logaritmos, integrales etc. no sabe si interpretar que es una matemática de conjuntos, que nunca nos fue explicada, y que se nos hace inalcanzable a estas alturas del curso. La búsqueda del treinta y ocho, en definitiva es una inecuación y como tal se caracteriza por ser una ecuación algebraica que tiene los símbolos de desigualdad, esto es, mayor que > y menor que <. Como se puede ver los pitagóricos siguen teniendo razón, todo está en la esencia de los números, y a la vez también, los de la numerología, esto es el futuro de muchos que viven de montar números, y eso es lo que puede regir los destinos de esta comunidad los próximos, como mucho, cuatro años. Es por ello que vemos escrito por doquier, hasta en graffitis:
1º: PNV+ PSOE-EE > que treinta y ocho
2º: PNV+ EA+EB-IU <>
3º: PSOE-EE+PP> que treinta y ocho....etc. etc.
Y así podremos llegar, también a través de la matemática clásica, a las combinaciones de siete elementos tomados de dos en dos, de tres en tres e incluso de cuatro en cuatro, con lo que nos topamos de nuevo con los pesados de los pitagóricos y la esencia de todas las cosas. Solo nos faltaba meter en el problema combinatorio más variables, como son los apoyos que necesita el PSOE del PNV en Madrid, entonces tenemos que traer a Newton, Leibniz y Einstein juntos, a que resuelva el problema. Quien nos iba a decir, en la era del cero y del uno, que íbamos a volver a las matemáticas clásicas, y que hasta en el papel del bocadillo, íbamos a estar haciendo una porra, con cosas tan serias, como el Gobierno de la Comunidad Autónoma Vasca. Quizá las cenas o comidas que se ganen o pierdan con los aciertos, sirvan para reanimar el sector hostelero, de la crisis. Sólo nos faltaba, que después de cantar línea, cerráramos el cartón cantando bingo con el treinta y ocho. Eso si que sería una suerte redonda.



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