lunes, 1 de febrero de 2010

La Xunta de Galicia (España), se plantea ahora que la consulta del idioma a los padres sea sólo "orientativa"


La Xunta introducirá cambios en el borrador del decreto del plurilingüismo, tras escuchar las opiniones de los agentes del ámbito educativo, y presentará este mes las bases definitivas de una norma que desató, por primera vez en la comunidad, una manifestación masiva por una cuestión lingüística.
Una de las claves del texto era el derecho de los padres a elegir el idioma de escolarización para sus hijos. Ante las alegaciones presentadas por diversos colectivos, contrarios a delegar en las familias una decisión "que debe recaer en la Administración educativa, por una cuestión técnica", el Gobierno autonómico se cuestiona ahora "cómo canalizar" y plasmar en la normativa la opinión de los progenitores.
El Secretario Xeral de Política Lingüística, Anxo Lorenzo, comunicó ayer que están analizando este precepto, para ponderar "qué es más conveniente desde el punto de vista político, pedagógico y de la organización de los centros". "La voz de las familias es importante. Cómo la canalicemos, de forma vinculante u orientativa, eso lo hay que ver", explicó el secretario xeral, quien considera la participación de los padres como "algo fundamental, prioritario y central del proceso educativo".
La libertad de elección del idioma por parte de los padres  y madres fue una de las promesas de campaña del presidente, Alberto Núñez Feijóo, una idea recogida en las bases del decreto. Concretamente, el borrador especifica, para la etapa de infantil, la elección del idioma por parte de los padres "marcando gallego o castellano en la preinscripción del alumnado". En Primaria, las familias elegirán entre Coñecemento do Medio y Matemáticas (cuál en gallego y cuál en castellano), decisión que el Consello Escolar debe tener en cuenta para el reparto idiomático de las asignaturas. El mismo proceso se estipula para Secundaria, etapa en la que los progenitores decidirán el idioma deseado para Matemáticas y Ciencias Sociales.
¿Una elección vinculante o no? Por primera vez desde la presentación del borrador el pasado mes de diciembre, la Xunta se plantea si la decisión de las familias será "vinculante u orientativa", aunque todavía no hay nada claro, según las declaraciones de Anxo Lorenzo.
Sobre el artículo que permite al alumnado "utilizar en las manifestaciones orales o escritas la lengua oficial de su preferencia", otra de las cuestiones polémicas del texto, el responsable de Política Lingüística avanzó que en la nueva propuesta se buscará "una fórmula abierta" para no contravenir el marco constitucional y, en particular, apostó por el modelo del decreto de 1995, que reflejaba que el alumnado "debe procurar utilizar la lengua en la que se imparta la materia", pero, matizó Lorenzo, "siempre que se deje un espacio de libertad".
El nuevo texto de la normativa irá a la Mesa Sectorial de Educación este mes y en él "se retocarán puntos en función de los consensos que se puedan tejer". Mientras no se pueda impartir el tercio de las asignaturas en inglés, "habrá un reparto igualitario al 50% entre gallego y castellano de materias y horas semanales", aparte de las lenguas. Este es el escenario previsto para el arranque del próximo curso. En septiembre ya estará plenamente en vigor el nuevo marco normativo, no obstante, Lorenzo admitió: "hay que ser realistas y habrá que ver ciertos temas en su dimensión real y posibilidad de hacerlo". En este contexto, y para dar margen de maniobra a las editoriales para adaptar los libros de texto al nuevo reparto idiomático por asignaturas, Lorenzo propuso aplicar moratorias durante uno o dos cursos. "No sería nada problemático", aseguró.
En cuanto a la enseñanza trilingüe, Lorenzo señaló que lo que busca la Xunta es "hacer real una utopía" en un "espacio de tiempo coherente". "No puede ser en cuatro años; igual es más realista en ocho o diez", apuntó. Con respecto a la introducción del inglés, aseguró "no entender nada" cuando se critica este punto: "es lo que está impulsando el PSOE en Madrid y uno de los vértices del ministro Ángel Gabilondo para alcanzar un pacto por la educación".
En todo caso, rechazó "el nerviosismo en algunos sectores educativos" porque, aunque reconoció la dificultad para implantar parte de la docencia en inglés, insiste en que no se hará "de golpe". "Será gradual, progresivo e incluso, a estas alturas, me atrevería a hablar de voluntario", dijo Lorenzo, quien añadió que "habrá incentivos para motivar al profesorado". "Se habilitará un sistema de incentivos económicos y también en la carrera profesional, en el concurso de traslados, para aquellos docentes que voluntariamente se formen para impartir sus asignaturas en lengua extranjera", manifestó Lorenzo. Además, la Consellería de Educación, junto al nuevo borrador del decreto, presentará "un plan integral de plurilingüismo" con medidas para alumnado y profesorado.
En cuanto a los cambios en el borrador, el Secretario Xeral de Política Lingüística reconoció que hay críticas "prácticamente por todo", aunque defendió el modelo como: "valiente y arriesgado".

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