martes, 30 de marzo de 2010

Ander Lamaison se va a la 51 Olimpiada Matemática Internacional, que se celebrará en Astana (Kazasjstán).


Dice que no tiene amuletos, que simplemente confía en su calculadora. También sostiene que su pasión por la música no tiene por qué estar reñida con su afición a las matemáticas, que son actividades que se complementan "a su manera". Esta materia, tan costosa para unos y tan odiada por otros, parece que ya apenas esconde secretos para el estellés Ander Lamaison Vidarte, de 16 años, del que ya hemos hablado en el Noticiario Matemático.
Este alumno de segundo de Bachiller del IES Tierra Estella acaba de sumar otro galardón a la amplia lista de premios que almacena gracias a su talento con los números. Acaba de convertirse en el primer navarro que se alza con el triunfo en la fase nacional de la Olimpiada Matemática.
Con un resultado de 39 puntos sobre los 42 posibles, Lamaison recibió la noticia con "cierto convencimiento". "Siempre que salgo de una prueba de este estilo compruebo los resultados con alguno de los participantes, lo normal, vaya", explica.
Pero no contento con alcanzar la máxima puntuación lograda en los cincuenta años que lleva celebrándose la prueba, que en esta ocasión tuvo lugar en Valladolid, ofreció un resultado mejor que el planteado por el jurado al problema más complejo de la Olimpiada. "No fue una sorpresa. Normalmente sabes cómo te ha salido algo una vez que terminas", mantiene el joven.
Esta reacción de conformidad puede entenderse al seguir su trayectoria. Desde su primera toma de contacto con el mundo de las matemáticas, más allá de los exámenes del instituto, el hijo mayor del matrimonio compuesto por Juan Bautista Lamaison y de Charo Vidarte, no ha parado de aglutinar trofeos.
Con 13 años y gracias a la ayuda de su pareja de competición, Elena Sanz (alumna entonces del Colegio San Cernin de Pamplona), Lamaison obtuvo el primer puesto entre los 150 mejores estudiantes navarros en esa materia. Ese fue el principio de una carrera numérica que, de momento, no tiene visos de finalizar.
En total, este joven, que también toca el clarinete en la banda municipal de Estella desde hace cinco años, acumula casi una decena de galardones, entre los autonómicos, nacionales e internacionales. En apenas dos años, el estellés ha sido capaz de ganar dos Olimpiadas Matemáticas Forales, ser oro en quinto puesto en la Olimpiada Nacional en la pasada edición, convertirse en el primer navarro que gana esta prueba, lograr el bronce en el puesto 249 en la Olimpiada Internacional, celebrada en Bremen, Alemania, y bronce en el vigésimo noveno puesto de la Olimpiada Iberoamericana, celebrada en Queretaro, México.
De hecho, este último galardón, el de haber logrado un primer puesto en la fase nacional y ser el primer navarro en superar el reto, le dará acceso a la 51 Olimpiada Matemática Internacional, que se celebrará en julio en Astana (Kazasjstán). "Nunca he estado allí, pero aún quedan cuatro meses para que nos vayamos y todavía es pronto para pensar en ello", afirma.
Y aunque reconoce que tiene ganas, no es la primera vez que su habilidad para ordenar los números y solventar aquellos problemas que a muchos les resultan demasiado complejos le permite viajar fuera del país. "Es una oportunidad, pero hay más cosas", reitera.
Lamaison fue recientemente reconocido por el Ayuntamiento de Estella, localidad que lo ha visto crecer, bautizándole "Embajador de la ciudad", cuyo nombre contribuye a divulgar en el exterior.
Este papel le reconoce en las olimpiadas de matemáticas y física, y aunque reconoce que ninguna se le "da mal", insiste en que la primera le resulta más gratificante. "No sabría decir un motivo por el que me atraen, simplemente lo hacen", concluye.