lunes, 26 de abril de 2010

Judith Mínguez: «Una fórmula puede ser tan bella como 'La Gioconda' o un verso»


La duodécima edición de los Encuentros de Análisis Real y Complejo, que este año organizaba la Universidad de La Rioja, se ha celebrado durante tres días en el teatro Bretón de los Herreros de Haro. Hasta la ciudad jarrera se han desplazado 91 investigadores para escuchar las conclusiones obtenidas en varios proyectos que se están realizando en este campo.
Ayer sábado terminaba un Congreso Nacional en el que se han analizado términos que pueden sonar incomprensibles para alguien que no sea matemático, pero que tienen su aplicación en la vida real en estudios de fenómenos naturales o en economía.
Autofunciones de matrices de Hilbert generalizadas, suavidad de la función maximal de Hardy-Littlewood o capacidad analítica y asociadas a núcleos de Riesz escalares son algunos de los proyectos que se han expuesto en Haro. En total, dieciocho trabajos en los que trabajan investigadores de toda España.
Pero además, en el Congreso ha habido tiempo para conocer a los demás participantes y establecer nuevos grupos de trabajo para llevar a cabo futuros proyectos. Visita a bodegas y paseos por Haro han completado un fin de semana de análisis y estudio.
Judith Mínguez, Catedrática de Matemáticas de la Universidad de La Rioja y responsable de la organización del congreso sobre 'Análisis Real y Complejo', celebrado recientemente y del que hemos dado cumplida información en el Noticiario, le ofrece una entrevista al periodico digital: http://www.elcorreo,com, donde la profesora revisa el lado amable de esta asignatura, y que por su interés, aquí en el Noticiario Matemático transcribimos:

Haro , cuna del vino de Rioja y sosiego durante dos días de un centenar de catedráticos de Matemáticos llegados de una docena de universidades para poner sobre la mesa todo lo que se les ha ocurrido al estrujarse la cabeza. Judith Mínguez, representante del campus riojano y responsable de la organización, acude a la entrevista junto a su compañero José Luis Ansorena para confirmar que nada es lo que parece. Son la cara amable de una asignatura que más quebraderos de cabeza ha generado. 
- Cien catedráticos de Matemáticas juntos. Si es cierto que los estudiantes de Ciencias son sosos, lo suyo debe de ser puro trabajo.
- (Judith) No sólo es trabajo. Trabajamos mucho pero también nos gusta disfrutar.
- Todo lo que se ha expuesto en el congreso, ¿acabará teniendo trascendencia a pie de calle?
- (J.) Inmediatamente, no. En el futuro es muy probable.
-(José Luis) Estamos hablando de investigación pura. Lo trascendente se plantea a muy largo plazo.
- Si aceptamos que dos más dos son cuatro y eso puede extrapolarse al infinito, ¿para qué matarse la cabeza con derivadas, logaritmos y fórmulas impronunciables?
- (J.L.) Porque las ecuaciones están en la vida real.
- (J.) Son funciones y las funciones modelizan todo: la física, la economía... No sólo las matemáticas.
- Se percibe en sus respuestas que los matemáticos también saben utilizar el lenguaje para acomodar sus objetivos.
- (J.) Para aprender matemáticas es fundamental leer y escribir bien.
- (J.L.) Las matemáticas, de hecho, son un lenguaje.
- ¿Cómo explicar a los mortales lo que han expuesto estos días?
- (J.L.) Nosotros nos conformamos con explicar a nuestros colegas todo el conocimiento. La aplicación directa de todo lo que se habla aquí resulta muy difícil. Pero sí es cierto que hay aplicaciones para otras ciencias que quizás deban ser las que lo transmitan con más claridad.
-(J.) Nosotros pertenecemos a una rama muy abstracta sin pensar en la vida. Luego es cuando transmitimos nuestra conclusión a otras personas planteándoles que tal vez les pueda servir. En ese caso sí que hay que saber comunicarlo.
- Letras y Ciencias pierden peso ante las tecnologías. ¿Esta sociedad está perdiendo el rumbo?
- (J.L.) Yo creo que sí. Una sociedad que no prima la investigación básica es una sociedad que se va a quedar coja a corto plazo de tiempo. Es fundamental que siga habiendo investigadores que se dediquen a la ciencia básica.
- ¿Qué aporta su especialidad al desarrollo personal?
- (J.L.) La matemática es cultura. Usted no me habría preguntado qué me aporta leer a Shakespeare porque es obvio.
- ¿Una fórmula puede ser tan bella como 'La Gioconda' o un verso de Lorca?
- (J.) Por supuesto. ¡Hay fórmulas preciosas! Existe un ránking de las más bonitas.
- ¿Y cuál es la que más le gusta?
- (J.) La exponencial 'ipi' más una igual a cero. Reúne los elementos esenciales de la matemática: el número 'e', la unidad imaginaria, el número 'pi', la unidad y la nada.
- 'Orden, rigor y método'. Esto lo escribió un matemático.
- (J.L.) Posiblemente. La matemática siempre ha estado muy ligada a la filosofía.
- 'Piensa, medita, recapacita y ejecuta'. Esto no.
- (J.) No. Pero lo usamos.
- ¿Alguna vez han tenido la sensación de haber soltado un ladrillo en clase?
- (J.) Sí. Sobre todo cuando hablas a estudiantes de otras carreras como Empresariales, Ingenierías, Químicas... Hay gente que tiene las matemáticas muy atragantadas.
- Debe resultar frustrante.
- (J.L.) Claro. Intentas que los alumnos le cojan el gusto, que vean las aplicaciones porque las tienen, pero cuesta motivarles.
- ¿Las matemáticas pierden peso?
- (J.) En España, en los últimos años, el crecimiento en investigación ha sido muy grande aunque siempre ha sido un país de letras. Pero hay menos gente que estudie matemáticas.
-¿Que quedará de lo vivido en Haro? ¿Las ponencias, el paseo subterráneo por una bodega?
- (J.) Quedará todo.
- (J.L.) Somos muy sociables. Por eso estamos aquí.