miércoles, 19 de mayo de 2010

En España, el Institut Valencià d'Art Modern (IVAM) se adentra en la obra conceptual y matemática de Bernar Venet con una antológica inédita


El Institut Valencià d'Art Modern (IVAM) inauguró hoy la exposición 'Bernar Venet. La paradoja de la coherencia', que reúne un total de 53 obras --la mayoría de ellas inéditas y todas propiedad del artista-- que revisan la producción de este autor francés centrado en la creación conceptual y minimal y que ha encontrado en las matemáticas "una nueva forma de desarrollo artístico".
La muestra antológica, la primera que un museo español dedica a Venet (Saint-Auban, 1942), se detiene en períodos diferentes de la carrera del artista, desde su etapa inicial en los años sesenta hasta su trabajo más reciente, que no había sido expuesto anteriormente.  
La selección recoge 31 pinturas, 12 instalaciones y esculturas y 9 fotografías que dejan ver la faceta de mayor "diversión y relajación" de la obra del autor galo, más conocido por su escultura documental que por las piezas de menor formato que se pueden contemplar hasta el próximo 11 de julio en el museo valenciano, según comentó en la presentación de la muestra la comisaria, Barbara Rose.
El recorrido planteado por el IVAM introduce al espectador en la obra de un creador considerado "pionero" de las corrientes 'anti-forma' contemporáneas, que se ha caracterizado por el uso de materiales pobres, como el carbón o el cartón, y que ha integrado los nuevos medios --vídeo, grabación sonora y fotografía-- para documentar sus performances.
La gran montaña de piedra y carbón que abre el itinerario expositivo es el mejor ejemplo de la filosofía de Venet, a quien, según confesó el propio autor en la rueda de prensa, nunca le ha interesado la figuración sino el "objeto específico".
Esta huída de la forma se plasma también en otras obras seleccionadas, como la serie escultórica de 'Líneas indeterminadas' o sus cuadros inspirados en las ecuaciones y fórmulas matemáticas.
En este sentido, Venet comentó que mucha gente cree que es un genio de esta ciencia, lo que no es cierto, y defendió que para el artista "no es necesario tener un conocimiento exhaustivo de la disciplina que se explota". "Cezanne pintaba flores y no era botánico", puso como ejemplo.
Por su parte, la directora del IVAM, Consuelo Ciscar, definió la estética de Venet como "íntima y categórica" y subrayó su deseo de "simplificar al obra, ya que para él lo más simple suele interpretarse también como lo más verdadero".
Con motivo de la muestra, que ha patrocinado la Fundación para el Arte y la Cultura de Bonn, se ha editado un catálogo que constituye la primera monografía sobre el artista editada en nuestro país. El volumen reproduce las obras expuestas e incluye textos de Consuelo Ciscar, Barbara Rose, Thierry Lenain y Thomas MacEvilley.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Velocidad, fuerza, vigor o energía son términos de los que bebió el futurismo a principios del siglo XX. Fue el primer movimiento de vanguardia que comenzó a romper los moldes del arte despojándolo del podio de los museos y galerías para ubicarlo en la calle al mismo tiempo que coronaba la publicidad como «el arte del mañana».
La exposición 'El espíritu futurista en la publicidad italiana' inunda, desde ayer y hasta el 12 de octubre, el MuVIM con gigantescos carteles de Fiat, Martini, Campari o Buitoni, pero también de imágenes sobre la revolución fascista. El comisario de la muestra Luigi Cavadini destacó que entre el futurismo y el fascismo «existió cierto acompañamiento», pero más tarde «Marinetti se desenganchó cuando se dio cuenta de que el fascismo quería imponer sus consignas en el arte y la literatura».
A través de 81 piezas, entre ellas esculturas aunque predomina el cartel, se conmemora el primer centenario del futurismo que se cumplió en 2009. El archivo Massimo & Sonia Cirulli de Nueva York, cuyos responsables acudieron a la inauguración, nutre de fondos esta muestra, la primera desde la dimisión de De la Calle.
Si el MuVIM mira a Italia, el IVAM se centra, desde ayer y hasta el 11 de junio, en un artista francés al que, por primera vez un museo español, le dedica una retrospectiva. 'Bernar Venet. La paradoja de la coherencia' reúne 53 obras -la mayoría de ellas inéditas y todas propiedad del artista- que revisan la producción de este autor centrado en la creación conceptual y minimal y que ha encontrado en las matemáticas «una nueva forma de desarrollo artístico».
Venet, que alabó los espacios del IVAM porque se adaptan a la perfección a su obra, defendió su capacidad para crear obras a base de fórmulas matemáticas sin ser matemático: «Cezane pintaba flores y árboles y no era botánico. No es preciso tener un conocimiento absoluto de lo que se pinta». La obra de Venet introduce al espectador en el arte pobre o corrientes 'anti-forma' contemporáneas, que se ha caracteriza por el uso de materiales como carbón o cartón.