lunes, 22 de octubre de 2012

Simposio "El legado de Alan Turing"

 
La Real Academia de Ciencias y la Fundación Areces organizan mañana y pasado un Simposio sobre el matemático británico Alan Turing, figura clave de la computación, la inteligencia artificial, la lógica y la criptología, y conocido por descifrar códigos nazis en la Segunda Guerra Mundial.
El Congreso se enmarca en el Año Internacional de Alan Turing, quien a pesar de su corta vida logró un "impacto único" en la historia de las matemáticas y la informática, entre otros campos.
"Alan Turing planteó cuestiones que nadie antes había pensado y abrió fronteras en muchas áreas de investigación", ha señalado Manuel de León, director del Instituto de Ciencias Matemáticas (Icmat) y coordinador del evento que se celebrará en la sede de la Fundación Areces en Madrid. Para este experto, "se adelantó a su propio tiempo, dio forma a los siglos XX y XXI".
Y es que con 25 años, el matemático británico sentó las bases de la computación y del concepto moderno de algoritmo, al publicar un artículo sobre una máquina teórica, con capacidad de cálculo infinita, conocida como Máquina de Turing. Además de estar considerado como uno de los padres de la ciencia de la computación, Turing también fue conocido por sus trabajos en la guerra, tras lo que se convirtió en un personaje popular.
Reclutado por el ejército británico, Turing fue capaz de descifrar los códigos generados por la Máquina Enigma, con la que los nazis enviaban sus mensajes secretos, según una nota del Icmat. Después de la guerra trabajó en la creación de una de las primeras computadoras y en el desarrollo de la cibernética.
"Turing no tenía como objetivo hacer ordenadores, sino matemáticas básicas", según De León, quien ha aseverado: "su trabajo es un ejemplo clarísimo de la potencia de las matemáticas".
Sus matemáticas no solo marcaron los inicios de la computación, sino que también definieron sus límites. En 1945 pensaba que se podían reproducir todas las funciones mentales mediante operaciones que pueden realizar las computadoras. Por tanto, se podría construir una máquina con las mismas capacidades cognitivas que un ser humano.
Turing diseñó una prueba que permite afirmar o negar que una máquina es inteligente (test de Turing), en la que un observador externo ha de distinguir entre una máquina y un ser humano haciendo un número de preguntas. Éste creía que si ambos jugadores son lo suficientemente hábiles, el juez no podrá diferenciarlos y por tanto la máquina sería inteligente.
Hasta ahora ninguna máquina ha conseguido pasar el test de Turing, pero desde 1990 cada año se concede el Premio Loebner al programa que mejor desafía la prueba y, precisamente, el ganador de las ediciones 2010 y 2011 de este premio, Bruce Wilcox, estará presente en el Simposio "El legado de Alan Turing", además de otros quince ponentes.
Turing se suicidó en 1954 tras ser condenado y castrado químicamente por su homosexualidad.

1 comentario:

Mariano79 dijo...

Hablando del concepto moderno de algoritmo en la computación que panteó Alan Turing me gustaría saber que piensan sobre la nueva idea de que toda información no es mas que la mera repetición de un patrón n veces + un resto.

Esto lo vi explicado en el foro de rinconmatematico.com en temas generales, bajo el título: "Información y entropía. Superar el límite de Shannon" y me pareció un concepto muy difícil de entender. Pero claro, siguiendo los ejemplos que allí aparecen no he podido refutarlo.

Es un debate que parece que da miedo, porque mas allá de un intento que hace alguno para enredar el tema interpretándolo como una simple aplicación del Teorema del Resto (si no he entendido mal) no ha habido nadie que haya refutado ni los ejemplos ni mucho menos la idea que, por supuesto, resulta completamente desconcertante. Un saludo.