domingo, 28 de diciembre de 2008

Las matemáticas y la Mona Lisa


La vida y el trabajo de Leonardo da Vinci están determinados por la interrelación entre arte y ciencia. Las matemáticas y la estética se unen en todas las disciplinas que el maestro desarrolló, como nos demuestra Bülen Atalay.


Bülen Atalay es físico teórico, catedrático en la Universidad Mary Washington y profesor adjunto de matemáticas en la Universidad de Virginia. Como muchos estudiosos, considera a Leonardo da Vinci como el primer científico moderno, augurando que si en su época la imprenta hubiera estado más desarrollada y hubiera podido publicar sus descubrimientos, probablemente hubiéramos alcanzado hace dos siglos el actual nivel científico y tecnológico. Hasta hace pocos años, da Vinci era admirado por sus obras artísticas, pero la importancia de su figura ha aumentado al descubrir las matemáticas como base de sus trabajos tanto artísticos como científicos. Formado como artista, era amante de la Geología y defendía la tecnología como medio para facilitar la vida. Sus bocetos anticiparon la bicicleta, el coche, el tanque, el puente levadizo, el paracaídas, la máscara de buceo, el lanzallamas, las tijeras y el submarino.


En su libro, del que vemos su portada al comienzo de la noticia y que podría ser una oportunidad para autoregalartelo, Atalay nos habla de todas las capacidades que se daban cita en Leonardo, pero resalta su gran conocimiento de la matemática, centrándose en la serie Fibonacci y la noción de proporción aúrea o divina que de ella se deriva. Porque el maestro nos dejó cuadros portentosos, pero su pasión era la ciencia, alimentada por su pasión por entender la naturaleza.