viernes, 5 de diciembre de 2008

Terence Tao, el matemático más prestigioso en la actualidad, en la Universidad de Sevilla




La Universidad de Sevilla, a través del Instituto Universitario de Investigación de Matemáticas Antonio de Castro Brzezicki, organizó del 2 al 5 de diciembre un congreso sobre Análisis Armómico, que reunió a un centenar de investigadores entre los que destacó el australiano Terence Tao, Medalla Field en 2006 (un galardón equiparable al Premio Nobel de las Matemáticas) en 2006.
Considerado como el matemático más prestigioso en la actualidad, Tao acudió a la Universidad de Sevilla para impartir dos conferencias, una en el Paraninfo sobre el comportamiento de los números primos, un área clásica de las Matemáticas y asequible a un público más amplio, y otra más específica en el marco del congreso sobre Análisis Armónico.
El matemático australiano es actualmente profesor en la Universidad de UCLA (California) y además de la Medalla Field en 2006, ha sido galardonado con el Premio Salem (2000), Premio Bôcher (2002), Clay Research Award (2003), Premio Levi L. Conant (2005) y Premio Sastra Ramanujan (2006).
Terence Tao fue un niño prodigio, de hecho se doctoró en la prestigiosa Universidad de Princeton con sólo 18 años, y ha sido el participante más joven de la historia en la Olimpiada Internacional de Matemática, a los 10 años, y ganando en 1986, 1987 y 1988 las medallas de bronce, plata y oro, respectivamente.
El Congreso de Análisis Armónico ha reunido en la Universidad de Sevilla a los mejores especialistas en esta área de las Matemáticas, como Luis Vega (Universidad del País Vasco), Pascal Auscher (Universidad Paris-Sud), Bruno Franchi (Universidad de Bolonia) y Loukas Grafazos (Universidad de Missouri), entre otros.
El Análisis Matemático posee numerosas conexiones con áreas tan relevantes como la física, astrofísica, ingeniería o medicina, y entre otras aplicaciones prácticas permite el procesamiento de la información en nuestras telecomunicaciones diarias, donde la selección de sus partes más importantes permite hablar por teléfono móvil a tantos usuarios a la vez.
El Instituto Universitario de Investigación de Matemáticas de la Universidad de Sevilla Antonio de Castro Bezezicki, organizador de este congreso, fue creado oficialmente hace más de un año y entre sus objetivos está la organización y el desarrollo de actividades de investigación en todos los campos de las Matemáticas y el apoyo a los distintos Grupos de Investigación de la Universidad de Sevilla.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Sus padres le cuentan que con dos años ya explicaba las sumas a otros niños. Él no lo recuerda, pero sí guarda en la memoria otras anécdotas que anticipaban el prodigio. “Recuerdo cómo a mi abuela, cuando limpiaba las ventanas, le pedía que pintara números en ellas. Desde niño siempre he preferido los números a las cosas opinables”, explica Terence Chi-Shen Tao (Adelaida, Australia, 1975).
El joven matemático es apodado por la comunidad científica “el Mozart de las Matemáticas”, como lo bautizó John Garnett, profesor y compañero en la Universidad de UCLA, en Estados Unidos, donde es titular desde los 24 años. “No me importa que me comparen con Mozart, pero no como persona, si es cierto que es como en la película Amadeus”, explica entrecortadamente, para cerrar la frase con su característica carcajada nerviosa.
Sin grandilocuencias
Hay que remangarse para echar un vistazo al currículo de Terry Tao, hijo de inmigrantes de primera generación de Hong Kong. A los cinco años ya le subieron cinco cursos en el colegio. Con 13 ganó la medalla de oro en las Olimpiadas Internacionales de Matemáticas. En 2000 conquistó el prestigioso premio Salem; en 2003, el galardón de la Fundación Clay; y en 2006, la Medalla Fields.
“Está considerado, probablemente, como el matemático de más reputación de todo el mundo”, afirma Carlos Pérez, organizador del Congreso sobre Análisis Armónico, celebrado en la Universidad de Sevilla y que ha contado con su presencia.
“La forma en que se enseñan las matemáticas es aburrida y árida”, lamenta Tao. “Si en música, por ejemplo, sólo mostraran la escala musical, no veríamos las sinfonías que pueden componerse. Las matemáticas no deben despreciarse por su dificultad. ¿Alguien renuncia a hacer ejercicio porque cree que nunca será atleta?”. Tao apela a la condición de “desafío” de las matemáticas. “Pero no con los demás, con uno mismo. Es como subir una montaña. Un pasito aquí, otro allí, y vas aprovechando las picas que otros han dejado. Y si resuelves un problema, llega la satisfacción”, explica.
Análisis armónico: Sus partituras suenan a análisis armónico, ecuaciones en derivadas parciales, combinatoria, análisis numérico y teoría de representación. Es padre, junto a Ben Green, del Teorema Green-Tao, que sostiene que existen progresiones aritméticas de números primos arbitrariamente largas. “Es difícil de explicar”, resume cuando el periodista se interesa por más pormenores. Porque Tao no filosofa. Preguntado por los límites de las matemáticas al hilo del teorema de incompletitud de Gödel, prefiere concretar: “Por ejemplo, hay un modelo que permite predecir el tiempo una semana, pero no de aquí a febrero”. Y el universo? ¿No es vertiginoso que parezca obedecer a patrones matemáticos? “Las matemáticas sirven para modelizar muchas cosas”.
Realmente es difícil arrancarle grandilocuencias a Terry Tao. Pero no carcajadas. Se ríe, estrujándose los nudillos, con la cuestión del perfil excéntrico que ha mostrado Hollywood del matemático genial en títulos como El indomable Will Huntig. “Las películas son películas. Tampoco todos los arqueólogos son como Indiana Jones”, resume, recordando que él era alumno en Princeton cuando Ron Howard rodaba allí "Una mente maravillosa", un biopic comercial sobre John Nash. “La mayoría de los matemáticos somos gente normal. Saldrían películas muy aburridas”, concluye Tao.
ÁNGEL MUNÁRRIZ - Sevilla