martes, 13 de octubre de 2009

Me llaman Hipatia de Alejandría


El pasado 9 de octubre se estrenó, en España, la película Ágora de Alejandro Amenábar. Siempre que el cine ha tocado con su varita mágica algún personaje histórico ha logrado sacarlo de la oscuridad en la que muchas veces se encuentra el pasado, aunque sea pagando el precio del retrato fragmentario y falseado. Ágora cumple en parte con su cometido y consigue eludir el tributo de adulterar la historia, haciendo con ello justicia con una mujer como Hipatia de Alejandría.
Se cree que Hipatia nació en el año 370 d.C. Su padre Teón de Alejandría fue matemático y astrónomo, logrando alcanzar el puesto de director de la Universidad de Alejandría. Teón supervisó personalmente la educación de su hija y quizás logró "enchufar" a su hija como profesora de Matemáticas y Filosofía en dicha Universidad. Allí se convirtió en la profesora mas popular. No había mujeres en este tipo de enseñanzas. Estudiantes, hombres de todas partes, se acercaban a Alejandría para asistir a sus clases de Matemáticas, Astronomía, Filosofía y Mecánica. Se cree que sus primeros libros fueron libros de textos para sus alumnos (Lynn M. Osen, "Women in Mathematics" MIT Press, 1974). Ninguno se ha conservado intacto.
Se considera que la mayor contribución de Hipatia a la ciencia fue como matemática (en Álgebra). Escribió una versión comentada de la Aritmética de Diofanto (en 13 volúmenes). Muchos de sus comentarios se han incorporado en manuscritos posteriores de dicha obra sin mención explícita a la contribución de Hipatia (Thomas L. Heath, "Diophantus of Alexandria: A Study on the History of Greek Algebra" Dover, 1964 ). Fue autora de una versión "simplificada" de las Cónicas de Apolonio (en 8 libros) y asistió a su padre en la revisión de los Elementos de Euclides (la edición utilizada en la actualidad).
Hipatia se interesó por la Mecánica y la tecnología práctica. Sólo se ha conservado información sobre este aspecto en las cartas a su discípulo, Sinesio de Cirene, que acabó siendo elegido Obispo de Ptolemaida. En estas cartas se describe el diseño de varios instrumentos científicos. Destaca su mejora del astrolabio (inventado por Hiparco de Nicea y popularizado por Tolomeo en su libro "Almagesto") que mejoró su uso en astronomía esférica.

¿Para qué querían en aquella época un astrolabio? Obviamente para medir la posición de estrellas, el Sol y los planetas con fines astrológicos. La Astronomía era muy diferente en aquella época que lo que es hoy en día.
Hipatia también desarrolló un aparato para destilar agua, otro para medir el nivel del agua y un hidrómetro para medir la gravedad específica (un tipo de densidad) de un líquido. Estos aparatos estaban basados en el trabajo previo de Arquímedes.
¿Pocas contribuciones? Quizás. El gran problema de Hipatia y sus contemporáneos en Alejandría fue la destrucción de la Biblioteca de Alejandría. Nos guste o no nos guste, se perdieron un gran número de documentos y nos han quedado sólo citas y referencias al trabajo que allí se hizo, en un época en la que quizás se hizo poco. El integrismo y la locura acabaron con lo demás.
Ágora, la película de Amenabar, tiene también como temática fundamental la lucha, tan antigua, pero siempre tan reciente, entre la razón y la fe, entre la ciencia y la filosofía por un lado, y las creencias religiosas (en este caso fanáticas) por el otro. Del mismo modo, bajo esta polémica se mueven los consabidos intereses y las luchas intestinas por el poder, que suelen ser la verdadera causa de la mayoría de los enfrentamientos. Una película a la que le falta corazón y en la que se utilizan algunos planos extraños como el mundo de Google Earth, tiene una excelente actriz como Rachel Weisz
La acción pues, se sitúa en la Alejandría del S. IV, momento en el que la ciencia y la filosofía se desarrollaron ampliamente. La pregunta que sobrevuela las mentes de muchos historiadores es qué contendrían los libros de la Biblioteca de Alejandría para que fuera tan importante- para algunas personas- destruirlos. Es un avance de lo que traen los integrismos.
No pudiendo adentrarnos demasiado el pensamiento de Hipatia , nos queda sin embargo el simbolismo de la figura de una mujer que se entregó al saber, renunciando al amor que encadena y luchando por avanzar en los conocimientos, defendiendo la investigación y la libertad de pensamiento hasta sus últimas consecuencias, en definitiva, una "amante de la sabiduría", una filósofa cuyo brutal asesinato sustentó el nacimiento de su fascinante leyenda.



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