martes, 20 de octubre de 2009

Unos 45000 alumnas y alumnos gallegos realizan mañana las pruebas de nivel que evaluarán sus Competencias en Matemáticas y Lengua


 
Cerca de 45000 alumnas y alumnos gallegos de primaria y secundaria realizarán mañana las pruebas de Evaluación de Diagnóstico de Galicia, que evaluarán las competencias de los estudiantes en lengua y matemáticas con el objetivo de configurar una visión "orientativa de cara a diagnosticar la calidad de la enseñanza en las Comunidades Autónomas". Según explicaron fuentes de la Consellería de Educación e Ordenación Universitaria, en declaraciones a Europa Press, estas pruebas, de carácter obligatorio aunque "no puntuable", están destinadas a evaluar el "desarrollo" del alumnado que el curso pasado realizó estudios en 4º de primaria y 2º de secundaria, como determina la Ley Orgánica de Educación (LOE).
Así, se trata de "una evaluación general de diagnóstico" que ya realizó el Ministerio de Educación --en 2008-- en unos 50 centros gallegos "a modo de prueba piloto". "Mañana son las primeras --pruebas-- que, realmente, se harán en todas las Comunidades Autónomas, aunque no todas en las mismas fechas", matizó la consellería.
Concretamente, los exámenes proporcionarán información sobre las capacidades del alumnado para aplicar los conocimientos a la comprensión de la realidad en sus diversos contextos, además de la resolución de problemas prácticos que se dan en la vida cotidiana. "Estas pruebas cumplen con una función de transparencia y de reflexión sobre el funcionamiento del sistema educativo. Por otro lado, su implantación facilitará a la Administración la orientación de las políticas educativas, así como la puesta en marcha de actuaciones dirigidas a revisar y mejorar el sistema", señaló.

Los contenidos de las pruebas serán, por una lado, la evaluación de las competencias en matemáticas, que se realizarán íntegramente en gallego. Finalmente, los alumnos y alumnas participantes medirán sus competencias lingüísticas "tanto en lengua gallega como en lengua castellana", en un examen que incluirá también una prueba de compresión oral en ambos idiomas cooficiales.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Alguien puede informar de como han sido?

Anónimo dijo...

«Ben podían mandar todos os días os exames da consellería». La directora del IES de Ames, María Soledad Louro, resumió de este modo el respeto que imponía a los cerca de 100 alumnos que acaban de comenzar el tercer curso de la ESO la prueba de nivel que Educación realizó ayer a más de 45.000 estudiantes de primaria y secundaria de toda Galicia.
El salón de actos del instituto se convirtió en el aula de una selectividad a pequeña escala. Y es que el equipo directivo y el grupo de profesores encargados de vigilar el correcto desarrollo de la prueba comenzaron a llamar uno por uno a los chicos que iban a realizar la evaluación, quienes además contaban con un código que los identificaba como participantes en el examen. Todo tenía carácter anónimo y todo era igual al selectivo, incluyendo dos opciones para realizar la prueba, aunque en este caso la elección de una u otra venía marcada de antemano: cada uno de los ejercicios se repartía en filas alternas. Eso y el hecho de que los nervios no eran tan agudos como en la selectividad eran casi las únicas diferencias con el temido examen de acceso a la universidad.
La primera prueba, que incluía ejercicios de comprensión lectora de varios textos, «era case de nivel de primaria», explicaba una de las alumnas al salir del salón de actos del centro. Había tardado menos de 20 minutos en contestar a las preguntas, tipo test, sobre varios textos que se presentaban tanto en gallego como en castellano. Después hubo 20 minutos de descanso. Hacia las once de la mañana comenzaron a torcerse las cosas. Confiados ante la sencillez de la primera prueba, los chavales comenzaron el ejercicio de Matemáticas. «Foi dificilísimo, eu creo que era dun nivel superior a segundo e terceiro de ESO», se quejaba Mariña a la salida. Su compañera Elisa asentía. «Houbo moitas preguntas que non fun quen de contestar porque nin entendía o que me estaban pedindo, eran problemas moi revirichados». A Elisa no le dio tiempo a terminar todos los ejercicios. A Mariña sí, porque escogió la vía más pragmática: ignorar las cuestiones que no sabía responder y centrarse en las otras.