viernes, 25 de diciembre de 2009

Colegios revelan sus claves en el éxito de los puntajes de la PSU, en Chile



Los cuatro puntajes nacionales que obtuvo Chillán en la Prueba de Selección Universitaria, hablan de una historia y un proceso de preparación. En este aspecto cada establecimiento asume sus propias estrategias.
El Colegio Padre Hurtado tuvo dos alumnas con puntajes nacionales. Ángela Parra, en matemáticas y María Ester Cisternas, en ciencias sociales. Ambas formaron parte de una estrategia especial de reforzamiento implementada por el colegio. “Tenemos un plan especial de trabajo planificado con profesores, coordinadores y alumnos donde aparece la votación de los padres y un grupo de alumnos integra un plan especial. Ellos salen a trabajar a otro lugar con sus profesores tutores y pueden asistir a las clases que quieran. También se hace un plan especial en las aulas, es un trabajo sistemático de preparase en esas horas con un plan especial de PSU. Los buenos resultados son por un trabajo intensificado e intencionado”, comenta Claudia Bravo, coordinadora técnica pedagógica. Este plan se aplicó durante el segundo semestre y consideró a 36 alumnos y alumnas de los cuartos medios.
En el caso del Instituto Santa María, respecto del camino recorrido para lograr los resultados, Angélica Caro, jefa de la Unidad Técnica Pedagógica, precisa las claves. “El principal fundamento es el trabajo profesional docente. En el colegio separamos las horas de preparación de la PSU con el fin que el docente del subsector se dedique a que los niños desarrollen las habilidades”.
Otra de las claves, pensando en Jaime Herrera, puntaje nacional en matemáticas, son las escuelas de verano. “Desde hace cuatro años el colegio apoya a los estudiantes para que vayan a las escuelas de verano tanto de la Universidad de Concepción, como de la Universidad de Chile. El colegio los ayuda con becas y en los niños se produce una maduración y un crecimiento al conocer el ambiente universitario y compartir con alumnos de otros colegios”.
Considerando el resultado alcanzado en matemáticas por Jaime Cordero, ex alumno del Colegio Alemán, el establecimiento revela sus propias claves que tiene su fundamento en la constancia. “Lo primero es que todos los contenidos sean pasados en cada nivel, eso es súper importante, la metodología, la entrega de los profesores y la planificación del trabajo pedagógico y didáctico de cada asignatura y la entrega de los profesores del colegio y el trabajo por metas. Lo básico es pasar bien los 45 minutos de clases y los contenidos que corresponde”, precisó Tatiana Vidal, directora del Colegio Alemán.