domingo, 21 de febrero de 2010

«El problema de la crisis es que había pocos matemáticos tomando decisiones financieras»


José Ángel Domínguez Pérez vive en Salamanca desde que comenzó sus estudios de COU y es actualmente profesor de matemática y desde hace dos meses Vicerrector de la Universidad de Salamanca. Casado con una benaventana  (Benavente, Zamora - España) reside con su familia en la capital del Tormes. Con todo, ejerce como benaventano a la mínima ocasión. El jueves presentó la exposición «El rostro humano de las matemáticas», una muestra que a su juicio permitirá a todos los públicos acercarse y comprender una ciencia que pasa por incomprendida, y de la que hemos informado aquí en el Noticiario Matemático. «Todos opinamos sobre arte, sobre música, sobre literatura; si este cuadro es más bonito o si aquella música te gusta más que otra, Es cultura general. No hace falta ser escritor, pintor o músico para disfrutar. Lo mismo pienso de las matemáticas y de su belleza».
En el periódico digital http://www.laopiniondezamora.es le hacen una entrevista que por su interés, en el Noticiario Matemático reproducimos:

Didáctico, de verbo fluido y preciso y con un limpio y fino sentido del humor. El benaventano José Ángel Domínguez, matemático y vicerrector de Docencia de la Universidad de Salamanca, es un cruzado de las matemáticas modernas, alguien que quiere que la sociedad entienda que los matemáticos no son abstraídos e inalcanzables profesores sino personas normales que sin más herramienta que la inteligencia tratan de resolver problemas cotidianos. En esta entrevista habla de las matemáticas de manera tan apasionada como atrayente a raíz de la exposición «El rostro humano de los matemáticas» que, gracias a su mediación, la ULE y el Ayuntamiento benaventano acaban de inaugurar en «La Encomienda».
- La Real Sociedad de Matemáticas promovió esta exposición, «El rostro humano de las matetmáticas» en 2007. ¿Cómo llega ahora a Benavente?
- Es una iniciativa, dentro de las que promueve la Real Sociedad Matemática Española, de divulgación de las matemáticas. Esta exposición, desde la Universidad de Salamanca teníamos muchas ganas de que pudiera venir a Salamanca. Cuando nos pusimos en contacto con la Real Sociedad para tenerla nos dijeron, «!Uy¡, es muy complicado porque tiene una agenda muy intensa, de mucho tiempo porque tiene que ir a muchos sitios», y nos ofrecieron la posibilidad de lugar tenerla en préstamo tener una copia en propiedad. Nos lanzamos a ellos, adquirimos una copia, y a partir de ahí la estamos llevando por todos los sitios del distrito universitario, en las provincias de Ávila, Zamora y Salamanca.
- ¿Qué se encontrará el público en esta exposición?
- Lo que el público se va a encontrar es una exposición que trata un poco de romper los tópicos de las matemáticas y de los matemáticos. Nos encontramos los matemáticos con una cierta incomprensión. Contaba yo en la pequeña charla de presentación el jueves en Benavente que cuando a un padre le dice un hijo, papá, quiero ser médico, o quiero ser abogado, pues el padre enseguida lo identifica y dice, jo, que bien mi hijo a lo que se va a dedicar. Pero cuando yo le dije a mi padre, quiero ser matemático, me miró como diciendo ¿este chico que va a hacer no? En fin. Me animó mucho, porque me quiere, pero yo creo que no entendió mucho a lo que me iba a dedicar.
- ¿Esa mirada de la gente no es muy diferente de la general?
- Claro, esto pasa un poco todos los días. Cuando hablo con alguien y le dijo que soy matemático se cree, no sé, que nos dedicamos a hacer cuentas todo el día y que las hacemos muy deprisa; incluso está la anécdota de cuando uno está en un bar y hay que repartir la cuenta, siempre hay alguien que dice hazla tú que eres matemático. Es como pedirle al de geografía que lea los letreros de los pueblos.
- ¿Un mito o una leyenda urbana que la exposición me imagino que intenta desterrar?
- Sí, lo que hacemos los matemáticos es de lo que trata esta exposición. Los matemáticos nos dedicamos a resolver problemas del mundo real haciéndolo con la sola ayuda de la inteligencia. Así como en otras ciencias utilizan aparatos o instrumentos, en matemáticas sólo se utiliza la cabeza humana para poder encontrar soluciones a los problemas.
- ¿A problemas de todo tipo?
- A problemas de muy diversa índole que los matemáticos han ido resolviendo a lo largo de la historia construyendo las matemáticas. La exposición muestra un poco, a partir de los griegos, desde Pitágoras, cuales han sido esos desarrollos de las matemáticas pero desde un punto de vista humano. Desde el punto de vista de los personajes; qué pensaban; qué tenían en la cabeza; qué sentían cuando se les ocurrió aquella cosa, de las más elemental a la más complicada, que luego se ha incorporado a nuestras matemáticas.
- ¿Pese a todos los intentos de romper con el esteorotipo piensan que se les comprende más con el paso del tiempo?
- Yo creo que cada vez hay menos incomprensión. Lo noto por la gente que viene a la Universidad. En los últimos años está viniendo más gente a estudiar matemáticas. En este sentido el papel de la Real Sociedad con este trabajo divulgativo, y en general también la actitud de muchos matemáticos que estamos saliendo a decirlo está cambiando las cosas. Oiga, que lo que yo hago son cosas muy normales. Yo no me dedico solo a dar clases de matemáticas, sino que investigo estas cosas que luego son las que utiliza un médico para predecir por dónde va a evolucionar un tumor; o que utiliza un satélite para podernos comunicar por teléfono móvil; o que se utiliza en la tarjeta de crédito para que nadie nos robe el dinero. Todo eso está hecho por matemáticos. Creo que cuando la gente lo va conociendo se van rompiendo un poco esos tópicos.
- Cómo podrían ayudar los matemáticos a acabar con la crisis aplicando sus conocimientos?
- Yo creo que el problema de la crisis es que había pocos matemáticos tomando decisiones en materia financiera. Porque es verdad, es una de las aplicaciones de las matemáticas. Las matemáticas en las finanzas a través de la teoría de juegos son las que ahora mismo están rigiendo las grandes decisiones de las empresas financieras. Yo creo que lo ocurrido es que había un déficit de matemáticos en el mercado financiero americano y a partir de ahí muchos aficionados que no tenían muy claras cuales eran las ecuaciones que regían la ley de la oferta y la demanda, fueron los que provocaron este caos que ahora mismo tenemos en la economía.
- ¿El argumento es igualmente aplicable a la burbuja inmobiliaria?
- Efectivamente. Yo creo que las cosas hay que dimensionarlas para lo que son. Esto los matemáticos lo sabemos hacer muy bien. Uno tiene que tener en cuenta cuáles son las condiciones de un problema, y en este caso habría que preguntarse, vamos a ver, cuántas personas necesitan una vivienda de aquí a un cierto tiempo. Esto se puede calcular en función de algunas variables; en función de la demografía, en función de la expansión territorial que haya en las poblaciones de un año para otro, y con todo esos datos uno puede predecir cuantas viviendas pueden ser necesarias. Pero nadie se ha molestado en hacer esta cuenta, sino en hacer otras como, por cada vivienda que venda ganaré tanto. Ya, ya, pero es que hay que venderlas...