jueves, 11 de marzo de 2010

El decreto del gallego fijará la lengua de Matemáticas y Ciencias Sociais


Cuando Alberto Núñez Feijoo presentó las bases del decreto del plurilingüismo a finales de diciembre, una de las principales novedades fue que los padres decidirían en qué idioma se impartirían Matemáticas y Coñecemento do Medio en primaria, y en secundaria Matemáticas y Ciencias Sociais. El resto se repartirían en total equilibrio, una decisión que correspondería a los propios colegios tras escuchar la opinión de los progenitores.
Lo que para la Consellería de Educación era flexibilidad, para profesores y sindicatos se tradujo en desorden y caos organizativo. Tras oír a todos los sectores de la comunidad escolar, la Xunta ha decidido modificar sustancialmente esta parte de las bases y el anteproyecto del decreto que se presentará en breve fijará en qué idioma se impartirán las materias instrumentales -las troncales, como Matemáticas y Coñecemento do Medio-, que serán una en castellano y otra en gallego.
En primaria, por lo tanto, en torno al 60% de las horas de docencia vendrán establecidas en el decreto (ya que a estas dos asignaturas hay que añadir las tres lenguas), y en el resto se articulará una solución en la que padres y profesores puedan tener participación.
En secundaria, el porcentaje de materias cuya lengua de impartición se fije desde el decreto también será alto, e irá más allá de las lenguas y las dos instrumentales -también es cierto que es una etapa con mayor número de asignaturas.
En cuanto a la participación de los padres, cuya decisión vinculante fue muy criticada durante el período de negociación de las bases de la norma, su presencia estará presente, «pero redimensionada». El objetivo es que las familias tengan voz pero no interfieran en el funcionamiento del centro. Respecto a si será o no vinculante su decisión, tendrá un cierto nivel de vinculación, pero no tan definitivo como se planteaba en las bases.
La flexibilidad seguirá en parte, ya que podrá darse el caso de que un centro imparta algunas materias en castellano y otro lo haga en gallego. Eso sí, respetando siempre el equilibrio entre los dos idiomas cooficiales.
Estos cambios dejan un escenario parecido al del decreto del 1995, en el que también se fijaban un par de asignaturas -aunque en este caso se marcaba las que debían darse en gallego-, y se dejaba a los colegios que eligiesen alguna más. Lo que tiene muy claro la Xunta -que ya ha cerrado el documento- y en donde no está dispuesta a dar un paso atrás es en el equilibrio entre la docencia impartida en castellano y en gallego.

1 comentario:

Anónimo dijo...

La decisión de que no sean los padres los que elijan el idioma de dos de las materias troncales -Matemáticas y Coñecemento do Medio- en el nuevo decreto del gallego, lejos de enfadar a los progenitores, ha sido recibida con satisfacción. Y esa satisfacción es común tanto a la Confederación de APA de centros públicos (Confapa), que siempre reclamó que fuese la Administración la que establezca el idioma, como entre la Confederación de APA de centros privados (Congapa), más partidaria en un principio de la participación vinculante de los padres.
Virgilio Gantes, presidente de Confapa, apunta que esta medida es «excelente». «Esa es la línea tranquila y pausada por la que hay que caminar», añade. Esta entidad siempre sostuvo que los padres tienen cauces de participación en los centros, como es el caso de los consellos escolares, que son los que deben canalizar sus opiniones. Gantes también se mostró conforme con el 50-50 entre la docencia en castellano y gallego.
Confapa envió el mes pasado una carta al conselleiro, Jesús Vázquez, en la que brinda su apoyo al decreto si se garantiza este equilibrio entre idiomas, se realiza una evaluación de las competencias lingüísticas, se elimina que sean los padres los que decidan la lengua en infantil, y se introduce el multilingüismo de forma paulatina desde las primeras etapas.
En cuanto al presidente de la Congapa, Jorge Villarino, señala que la libertad de elección en las materias instrumentales «no la veíamos muy bien». Bachillerato no es una etapa concertada, por lo que los alumnos que acuden a colegios privados suelen cambiar de centro al iniciarlo. Esto provocaría que se encontrasen con que las materias que estaban recibiendo en una lengua terminen impartiéndose en otra tras el cambio, por lo que, consideran, «es mejor que la Xunta marque el idioma, pero respetando los porcentajes y la introducción del inglés». En cuanto a que se matice la decisión vinculante de los padres, indican que la libertad total en la elección podría causar problemas.
Al Consello Escolar
El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, aseguró tras la reunión del Consello que se escuchará a los padres también en las asignaturas troncales, pero no especificó de qué manera se tendrá en cuenta su opinión. Lo que sí avanzó el jefe del Ejecutivo gallego es que al anteproyecto del decreto, que se conocerá en unos días, se trasladará antes de que finalice el mes al Consello Escolar de Galicia.
Los directores de los centros, muy críticos con las bases, apuntan que la Administración «é a que debe determinar as linguas e non os pais, porque iso nos levaría a contradicións moi fortes», indica Xosé Antonio Pardo, presidente de la asociación de directores de colegios públicos de Santiago. No obstante, la entidad todavía no ha emitido una opinión formal sobre los cambios en el texto, algo que confían hacer tras la reunión que mantendrán el miércoles en la capital de Galicia.
Quienes no se han mostrado satisfechos han sido algunos sindicatos educativos. CIG-Ensino denunció el desprecio al idioma por el hecho de que no se publique la norma ya que, según la organización nacionalista, «todo apunta a que están a agardar á chegada da próxima ponte do 19 de marzo, ou ao mesmo inicio das vacacións de Semana Santa, para facer público o decreto». La CIG-Ensino insiste en que no aceptará propuestas que signifiquen un retroceso en la presencia del gallego en la enseñanza.
En la misma línea se manifestó el STEG, quien aseguró que previsiblemente la norma se dé a conocer antes de Semana Santa para evitar «a contestación da comunidade educativa».
Los cambios básicos de las bases del decreto coinciden con las principales alegaciones que se presentaron durante el período de consulta. El principal es que sea la Xunta la que determine la lengua a utilizar en las principales materias, así como la flexibilización de que la opinión de los padres sea vinculante. También se hará una mayor diferenciación entre las dos lenguas oficiales de la comunidad y las extranjeras.
Elisa Álvarez,www.lavozdegalicia.es