viernes, 18 de junio de 2010

En España, un científico de la Universidad de Santiago idea un método que permite proteger un caladero vital para Galicia


Basándose en las teorías de juegos del matemático John Nash, en quien se inspiró la película Una mente maravillosa, el investigador Carlos Sebastián Villasante, de la Universidad de Santiago, ha realizado una investigación que demuestra que las fórmulas de cooperación internacional pueden salvar el sobreexplotado caladero de pota del Atlántico Sur, entre Argentina y Malvinas, e incrementar su rentabilidad como pesquería de especial interés para la flota gallega. El científico presentó su trabajo hace unos días en Estocolmo, durante la Conferencia Anual sobre Economía del Desarrollo, en la que se codeó con varios Premios Nobel como Kennet Arrow o Eric Maskin.
Esta área es una de las de mayor actividad para las flotas extranjeras que operan en terceros países con la captura, además de pota, de merluza austral, argentina y de cola. Prueba del interés que despierta es que de las 9400 toneladas capturadas en 1950, en 2008 se disparó hasta el millón, según datos facilitados por el investigador. Las armadoras asiáticas y españolas, sobre todo gallegas, tienen una presencia mayoritaria en aquellas aguas. En 2009 se concedieron 179 licencias: Galicia se hizo con 61 de ellas, mientras otras 55 fueron para las Islas, muchas en manos de firmas con un elevado capital de empresas de Vigo.
La sobreexplotación de los recursos en este caladero, sumado al corto ciclo de vida de la pota y su variabilidad, han obligado a cerrar anticipadamente la pesquería "en multitud de ocasiones", como explica Villasante. Un abuso que ha dejado al borde del colapso las capturas y, por ende, las economías locales que de ellas dependen. De hecho, en Malvinas cayeron de 1724 toneladas en 2004 a tan solo 44 el año pasado.
Para ponerle freno, Villasante recurre a la teoría de juegos de Nash para contraponer un trabajo competitivo y cooperativo entre ambas flotas. "Los resultados de la investigación demuestran que si ambas partes alcanzaran algún tipo de mecanismo de cooperación y superan el actual escenario competitivo, el valor descontado neto de los beneficios económicos sería superior para ambas partes", sostiene. Esta teoría permitiría reducir el esfuerzo pesquero y mejorar la biomasa del stock hasta en un 35%. Para alcanzar estos objetivos, el investigador propone además reducir las capturas entre un 30% y 40% ya que "los stocks sobreexplotados habitualmente presentan una mayor vulnerabilidad a los efectos del cambio climático". El trabajo de Sebastián Villasante fue seleccionado por el Banco Mundial de entre 500 propuestas procedentes de investigadores de todo el mundo.

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