martes, 29 de junio de 2010

En Florida (EE.UU.) condenada a 10 años una Profesora de Matemáticas por tener sexo con dos de sus alumnos


Stephanie Ragusa, una profesora de Matemáticas de 31 años, fue sentenciada el lunes a 10 años de cárcel por haber mantenido relaciones sexuales con dos de sus estudiantes adolescentes en 2008.
Además, el juez de Tampa (Florida) encargado de su caso dictaminó que cuando salga a la calle, deberá permanecer 15 años bajo libertad controlada, y no podrá vivir a menos de 300 metros de una escuela, o parque público para niños.
El pasado mes de abril, Ragusa se confesó culpable de tres cargos de 'conducta lasciva' con un menor de 14 años, y otros dos de 'sexo ilícito' con un chico de 16 años. La joven profesora de un instituto de secundaria fue detenida mientras abandonaba la casa de una de las víctimas, y desde entonces, ha estado entre rejas.
"Como padres, ponemos nuestra confianza en profesores para proporcionar un ambiente seguro en el cual nuestros hijos puedan aprender. Usted ha violado esa confianza de la peor manera", dijo el juez Chet Tharpe mientras ofrecía su veredicto. La sesión judicial incluyó el testimonio de las familias de las víctimas, que aseguraron que la acusada causó un grave daño emocional a los chicos. "La señora Ragusa de forma maliciosa abuso de mi hijo y otros chicos... los manipuló y sedujo para abusar de ellos", declaró la madre del chaval de 14 años. Durante el juicio, se reprodujo una grabación de una conversación telefónica entre la profesora y el chico de 14 años. En ella, Ragusa le dice al chico que su relación "es una de esas cosas que te tienes que llevar a la tumba". La fiscal utilizó la grabación para describir a la acusada de ser un "experta manipuladora" que explota las debilidades de las personas.
En una declaración previa a la declaración de la sentencia, Ragusa se mostró arrepentida de sus actos: "Sinceramente, siento mucho el dolor e irritación que he causado a las víctimas y a sus familias". Su abogado pidió que fuera sentenciada a libertad condicional, y alegó que sufría desórdenes psicológicos. No obstante, el juez optó por imponer la máxima pena posible.