sábado, 12 de junio de 2010

"A veces, la matemática aparece en el diseño de una baldosa"


En un Café Científico que organizó la Secretaría de Estado de Innovación y Desarrollo Tecnológico de Tucumán (Argentina), Pitágoras y Pessoa se dieron la mano. Una charla con el investigador Pablo Amster, la artista Carlota Beltrame y el físico y músico Alberto Rojo, que el periódico digital http://www.lagaceta.com.ar recoge y aquí en el Noticiario Matemático, por su interés, la reproducimos:

"Una vez caminaba mirando el suelo, cabizbajo, por una pena de amor, cuando en el diseño de una baldosa cuadrada de la vereda se me apareció la demostración de la identidad de Pitágoras", cuenta Pablo Amster para justificar hasta qué punto está involucrado con la matemática. "Está en la estructura del pensamiento, del lenguaje, se puede asociar con todo. Siempre que hay lenguaje hay matemática", asevera el doctor en Matemáticas (UBA), profesor e investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y autor de varios libros, entre ellos "La matemática como una de las bellas artes". Amster y Carlota Beltrame, artista plástica, docente e investigadora de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), estuvieron a cargo del 2º Café científico "La matemática entre la ciencia y el arte". El encuentro, organizado por la Sidetec (Secretaría de Estado de Innovación y Desarrollo Tecnológico) en el marco de la VIII Semana de la Ciencia y la Tecnología, se llevó a cabo en un resto-bar de Barrio Sur que se colmó de público. Previo a la charla, LA GACETA compartió mesa con los disertantes y con el físico y músico Alberto Rojo.

- ¿Es posible hablar de arte en relación con la matemática?
Amster: No se puede definir una estética de la matemática; hay criterios estéticos para valorar teoremas. Sin embargo, el físico-matemático francés Jules-Henri Poincaré afirmó que, más que la lógica, lo que predomina en la matemática es la estética.
Beltrame: Se considera arte todo aquello que se mueve en el mundo del arte, incluso la propia matemática. Pero el arte exige condiciones: que sea visible en espacios legitimadores (galerías, museos, etcétera), que produzca teoría -lo cual sí ocurre en la matemática-. Mientras el arte es una mercancía, la matemática no. En el arte, el valor simbólico es ajeno a lo útil y a lo necesario.
- ¿Es bella la matemática?
Beltrame: Sí. En el arte actual la belleza surge de la concordancia entre las ideas que se ponen en juego y las resoluciones materiales a las que arriba el artista. De la eficacia de esa liaison surge el concepto de belleza. Y, tal como el artista, el matemático es un fingidor ya que trabaja con la abstracción.
Alberto Rojo: Eso se aplica a la matemática pero no a la física...
Amster: Hablando de liaisons, he ahí un vínculo literatura-matemática: "El poeta es un fingidor" es un poema de Fernando Pessoa, en cuya obra está presente la matemática en todo momento. Es importante distinguir lo que es belleza de la matemática de belleza en la matemática. Uno puede asociar un fractal y ve un dibujito lindo. No hablo de esa belleza. Justamente la belleza propiamente matemática es muy abstracta e intangible, la más íntima, la que se puede experimentar justamente con el ejercicio de la disciplina.
- ¿Por qué cuesta abordar las ciencias duras?
Amster: Cierta dificultad intrínseca, precisamente por el hecho de que la matemática es puro lenguaje, crea un contrasentido ya que, al ser tan despojada, debería ser más fácil de entender. La matemática es simple, y sin embargo, su simpleza la hace a la vez tan compleja. Cuando uno atraviesa la superficie y aprende a manejar ese lenguaje es apasionante, es como componer música.
Rojo: Los hombres estamos programados para operar intuitivamente. La evolución nos ha permitido tener habilidades para interpretar inmediatamente un gesto, pero para la lógica no estamos programados porque significa un esfuerzo para el cerebro.

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