jueves, 1 de julio de 2010

¿Por qué aprender matemática suele ser difícil y traumático?


Juan Eduardo Nápoles Valdés es doctor en Matemática. Nació en Cuba y está radicado hace unos años en Argentina. En una charla con la Revista CyT explica los pormenores de la ciencia y los secretos que tienen tanto la enseñanza como el aprendizaje. Afirma que el “contexto” es fundamental y marca diferencias a la hora de comparar con otras ramas...

Las matemáticas deben ser una de las áreas del conocimiento menos populares en el común de la gente. En el banco de una plaza, en el café o en el tiempo libre, es más usual ver a las personas tratando de desentrañar un tratado de filosofía, interesarse por un relato histórico o dar una mirada a las últimas noticias; que despuntar el vicio en la resolución de un problema de aritmética o de trigonometría.
Esta separación voluntaria que se da con la Matemática, tiene un solo origen: el conflictivo y traumático proceso de enseñanza al que varias generaciones se vieron sometidas. Se la mira con respeto, pero de costado.
Juan Eduardo Nápoles Valdés es cubano y doctor en Matemática. Reside en Argentina desde fines de la década del 90 y en la actualidad se desempeña como docente en la Universidad Nacional del Nordeste (UNN). En una charla que mantuvo con Revista de Ciencia y Técnica (CyT) y se refirió a la problemática en cuanto a la enseñanza de las matemáticas.
Haciendo un análisis, Nápoles aseveró que uno de los factores que incidieron en la calidad de la enseñanza se basó en que en “América Latina cometimos un grave error y fue hacer lugar al movimiento que introdujo la Matemática Moderna”. Asimismo, el catedrático manifestó que “ese movimiento no resolvió el problema de enseñanza de la matemática. Los chicos no desarrollaron el pensamiento abstracto, y perdieron lo que mejor desarrollaron en la otra etapa: operatoria aritmética, tecnicismo algebraico, etc".
Por otra parte, Nápoles cuestionó que en este lado del planeta hay 20 años de atraso. “En los años ´70 en América del Norte y Europa, se toma la resolución de problemas como la salvación. Nosotros recién nos dimos cuenta en la segunda mitad de la década del 90. Hoy cuando volvemos a aplicar este modelo de resolución de problemas, ya se está hablando de otro sistema de actividades que plantea estimular el razonamiento con actividades que supongan un reto intelectual al chico”, dijo.
Cuestión de contextos
A la hora de asegurar una fórmula para enseñar matemáticas, el profesor cubano habló sobre cuestiones de contextos en los que se enseña. “En Itatí no se debe enseñar matemática igual que en Belgrano (Capital Federal). Son dos contextos distintos. Hay una corriente que surge en el Brasil de la mano del profesor Ubiratan D`Ambrosio que se denomina la “Etnomatemática”. Tenemos que enseñar matemática en el contexto cultural en el que estamos. No podemos olvidar eso. A partir de allí todo lo que podamos realizar hay que hacerlo, eso incluye esfuerzo. Mucho esfuerzo, no solo del maestro, también de la familia y fundamentalmente del chico".
La matemática moderna probablemente funcionó bien en Europa y América del Norte, pero no acá. Tenemos otra idiosincrasia que soporta nuestra educación. No podemos imponer una corriente de educación importada cuando la base cultural es totalmente diferente.
Aprender matemática
Nápoles marcó una clara diferencia en cuanto al aprendizaje de la matemática respecto a otras ciencias. Al respecto, el cubano aseveró que “en literatura usted puede estudiar prácticamente en cualquier lugar, porque requiere menos esfuerzo seguir el hilo conductor de una prosa. En matemática y otras ciencias, cuando se está frente a un proceso deductivo y lo interrumpe, al retornar casi nunca retoma desde el mismo lugar. Se tiene que volver necesariamente al principio, porque el camino de varios pasos, a veces requiere que se tenga en claro lo que ocurrió en determinado punto para llegar al paso siguiente".
Por otra parte, consultado sobre el vínculo de la matemática con el razonamiento del alumno, Nápoles consideró que la matemática no es la única asignatura que enseña a razonar a un chico. "Pensamos que solo deben razonar o pensar problemas en matemáticas. No es así. Todas las materias tienen que tributar al desarrollo del razonamiento. Se puede enseñar a pensar correctamente en cualquier materia".
El catedrático también se refirió a la situación de los jóvenes que llegan a las universidades arrastrando problemas en cuanto al aprendizaje de la matemática. “Cuando un joven llega a la universidad y su problema es de déficit de contenido, eso se puede arreglar fácilmente. El problema grave es cuando a la falta de contenido, se le suma, que no tiene hábitos de estudio, porque los retos intelectuales a los que estuvo sometido durante la enseñanza media fueron bajos”, consideró.
Por último, Nápoles dejó un concepto a manera de consejo para el instrucción, “es muy importante el hábito de la lectura para el aprendizaje de las matemáticas”, al tiempo que agregó que “si no sabes leer cómo puedes aprender e interpretar matemática, la lecto-comprensión es básica, cómo puedes interpretar un teorema, si no sabes lo que lees, Lo mismo con una definición”.