sábado, 26 de febrero de 2011

Un oro para las matemáticas en Holguín (Cuba)


"No me imaginaría la vida sin ese arte de impartir clases”, de esa manera confiesa el joven educador Yonny Girón Romero su amor por la profesión. A la pasión por el magisterio se suma el talento de este holguinero que le hizo merecedor de la Medalla de Oro en el Concurso Nacional para Profesores de Matemática.
Hijo de un obrero de la fábrica de níquel Pedro Soto Alba y de una enfermera ya jubilada; casado y padre de un niño de casi dos años de edad, Yonny y su esposa decidieron residir en el barrio de Guaramanao para estar más cercanos a una de las escuelas en el campo del municipio de Calixto García.
Licenciado en Educación, en la especialidad de Matemática, actualmente trabaja en el preuniversitario urbano del poblado de Buenaventura.
Es oriundo de la ciudad de Moa, y allí tuvo la oportunidad de trabajar como economista en una empresa del níquel, con todas las condiciones, sin embargo renunció a esa posibilidad, y como comenta, “... Le echaba de menos al aula, al contacto con los alumnos, para mí sentir el olor a tiza es algo indispensable, no me figuro mi existencia alejado de las libretas, los lápices, las consolidaciones de los contenidos, las reuniones de padres. En fin, no concibo la vida sin el magisterio que es lo primero para mí”.
Después de varios cursos de trabajo, en los que le proponen por sus resultados cargos de dirección que no aceptas por tu amor al aula, recibe ahora una noticia que trasciende fronteras, recibir la Medalla de Oro en el Concurso Nacional para Profesores de Matemática. Y ante esto comenta su alegría, "Imagínate, un orgullo porque los seis finalistas tenían un aval amplio; había metodólogos de varias provincias del país, profesores entrenadores de la preselección del equipo Cuba a olimpiadas internacionales de Matemática, gente de mucho prestigio; sin embargo a la hora del ejercicio final vencí a los competidores en una final muy reñida. Pero más que el resultado está el compromiso con mis estudiantes, mis compañeros de labor, porque ahora hay que perfeccionar el aprendizaje de la Matemática, hay que revolucionar esta asignatura”.
Y ésto último lo asegura porque “... es que el mundo de hoy es muy cambiante, y la Matemática nos enseña que cuando estamos perdidos en un camino, a veces lo más conveniente es retroceder y comenzar desde el principio. Esta asignatura nos da el modo de actuación, el desarrollo del pensamiento lógico. No se puede concebir la sociedad sin el desarrollo de la Matemática, su enseñanza en Cuba debe cambiar, debe transformarse ese pensamiento algorítmico a lo práctico porque se necesita que cada vez más el alumno razone, y es ahí donde se plantea el problema a resolver”.
Hacía ocho años que la educación holguinera no lograba un resultado así, y es la primera vez que un profesor de Matemática del municipio se corona con una Medalla de Oro en un Concurso Nacional.