sábado, 28 de mayo de 2011

Desarrollan un 'software' que mejora los problemas de aprendizaje de las matemáticas


Investigadores del Centro de Neurociencias de la Educación de la Escuela Universitaria de Londres, en Reino Unido, han presentado un nuevo programa informático que puede ayudar a los alumnos y alumnas que sufren discalculia, un trastorno neurológico que dificulta el aprendizaje de las matemáticas y que padece cerca del 6 por ciento de la población mundial.
Dicho hallazgo aparece publicado en el último número de la revista 'Science' y, según uno de los autores del mismo, el doctor Brain Butterworth, mejoraría la educación de los estudiantes que sufren este desorden. La discalculia es el equivalente matemático de la dislexia: un trastorno que dificulta la comprensión y la realización de cálculos por parte de las personas que la padecen. Sin embargo, esta nueva herramienta de 'software', explica Butterworth en declaraciones a la agencia SINC, recogidas por Europa Press, "imita a los profesores expertos en la educación de alumnos con discalculia y proporciona prácticas no supervisadas a los estudiantes con series de operaciones aritméticas".
Para ello, el alumno necesita dominar primero los conceptos básicos de los números antes de pasar a los símbolos pero, según lamenta, "esto no sucede así en las escuelas", donde la educación especial está disponible desde hace poco tiempo. "No sabemos cómo el uso de este programa cambiará la vida de los afectados, aunque sin él muchos tendrían dificultades para conseguir un trabajo, con todas las consecuencias que comporta el desempleo", añade.
Esta alteración se hereda en la mayoría de los casos y, de hecho, investigaciones en gemelos y poblaciones especiales han confirmado un factor genético que influye en el desarrollo de esta discapacidad aritmética, aunque en la actualidad se desconocen los genes implicados. Por ello, recuerda Butterworth, "la discalculia puede afectar a personas inteligentes, alfabetas y con buena salud". Comenta que "se relaciona con ciertas anomalías cerebrales y, por ello, factores que podrían afectar el crecimiento del cerebro pueden influir en su desarrollo en algunos casos". Sin embargo, según el científico, "sólo se logrará mejorar la situación de los afectados cuando su alteración sea reconocida públicamente".

3 comentarios:

Anónimo dijo...

La discalculia es un trastorno más común de lo que se cree y aún así muchos no saben que este existe,.... una incapacidad para comprender los números que actualmente afecta al 7% de la población y poco se hace para ayudarlas.
La discalculia, la incapacidad para comprender y realizar cálculos aritméticos y matemáticos, es producida por anormalidades en las conexiones cerebrales que se encargan de este tipo de aprendizaje.
Los neurocientíficos creen que la región del cerebro encargada de esta capacidad es el lóbulo parietal y que existen varios factores genéticos y de desarrollo que podrían contribuir con la formación de este trastorno.
Los investigadores sostienen que la discalculia es el "primo pobre" de la dislexia. Sólo que en vez de tratarse de la dificultad para comprender correctamente la lectura y ortografía, se trata de la dificultad para la comprensión de los cálculos y operaciones aritméticas. Los estudios demuestran que quienes padecen este trastorno tienen dificultades para comprender el valor de los números o cómo manipularlos para llevar a cabo operaciones y cálculos.
Tampoco pueden comprender los conceptos abstractos como tiempo y dirección o los conceptos de distancia, tamaño, fórmulas y secuencias. Lo que ocasiona en el individuo problemas para desarrollar actividades que involucran el manejo de tiempo o de dinero.
"Afecta a individuos con una inteligencia y memoria normales, aunque también puede ocurrir junto con otros trastornos de desarrollo, como el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH)", sostuvo el científico durante una entrevista que realizó la BBC.
El investigador indicó que las personas nacen con discalculia e incluso puede ser hereditaria. "Sólo porque la discalculia es heredada, esto no significa que no hay nada que podamos hacer" explicó a la BBC la profesora Diana Laurillard, quien también participó en el estudio.
"Igual que con la dislexia, hay clases especiales que pueden ayudar en el refuerzo de los conceptos numerales simples", agregó.
Esto puede lograrse con programas de enseñanza especialmente diseñados y programas de computación que consisten en juegos sobre la comprensión del valor de los números y que pueden adaptarse al nivel de competencia del estudiante. "Los resultados de las investigaciones de neurociencia y psicología de desarrollo nos dicen que los niños con discalculia necesitan mucha más práctica de la manipulación de números que los niños sin el trastorno" afirma la profesora Laurillard.
Tal como señalan los científicos, "hay una necesidad social urgente de ayudar a estos estudiantes a lograr un nivel de nociones aritméticas con el cual puedan funcionar adecuadamente en un lugar de trabajo moderno". Pero agregan que "como la discalculia es tan desconocida no hay financiamiento para encontrar estrategias para el trastorno basadas en evidencia".
Es urgente, dicen los investigadores, un mayor entendimiento sobre cómo el cerebro procesa los conceptos básicos de números y artimética que conduzca al desarrollo de estrategias para ayudar a estos estudiantes.
Con este comentario queda muy completa la noticia :).

M. Eloy Morales dijo...

Hola, me han pedido la referencia del artículo y aquí está:
Autores: Brian Butterworth; Sashank Varma; Diana Laurillard;
Título del Artículo: “Dyscalculia: From Brain to Education”.
Revista: Science, vol. 332, 27 de mayo de 2011. DOI: 10.1126/science.1201536

Anónimo dijo...

En los colegios y universidades es habitual ver muchachos angustiados delante de una hoja cuadriculada, que presionan su cabeza con las manos como si quisieran hacer fluir la inteligencia, mientras sus neuronas se calcinan intentando procesar el resultado de un problema numérico.

Pero, ¿hasta qué punto esto es una dificultad pasajera, y cuándo se trata de un trastorno del aprendizaje?

Si los apuros para entender las matemáticas persisten y es imposible para alguien comprender las matemáticas, puede que se trate de discalculia. Las dificultades normales son síntomas del desarrollo que afectan el rendimiento de un estudiante, y que eventualmente desaparecerán. Pueden deberse a falta de interés por la asignatura, o a afecciones emocionales como la pérdida de un ser querido. Pero, si se presenta discalculia, la eficiencia en las matemáticas siempre estará por debajo de lo esperado, sin importar las circunstancias externas.

Aunque resulte un poco duro de asimilar, la discalculia es una condición intrínseca del individuo, es decir, dura toda la vida. No tiene cura, pero el alumno puede recibir una reeducación que le permita comprender un poco más las matemáticas y así evitar mayores aprietos en su vida estudiantil.

Si se detecta tempranamente, el niño puede ser más propenso a recuperarse, y, por este motivo, los maestros deben prestar atención al proceso de aprendizaje y descubrir cualquier indicio.
Lamentablemente, los profesores tienen muy pocos conocimientos sobre la discalculia, según estudios realizados por la Universidad del Norte. Aunque siempre ha existido, ésta ha sido escasamente diagnosticada, pero hoy se cuenta con evaluaciones formales que permiten detectarla y tratarla.

Por ser de orden genético, la discalculia es hereditaria. Los pacientes generalmente presentan antecedentes en la familia, y conocerlos facilita el diagnóstico.

Un estudiante que no recibe la orientación adecuada, puede terminar renunciando a sus responsabilidades ante la presión de sentir que no está en capacidad de superar sus impedimentos. La falta de ayuda pedagógica es la causa de muchas repeticiones de años y semestres académicos, puesto que en ocasiones no hay conciencia del trastorno que presenta el alumno.

La discalculia también ocasiona problemas fuera de las aulas. Un joven afirma que se le dificulta efectuar cálculos tan simples como contar su dinero:

“No entiendo las matemáticas por más que estudio. Incluso, me cuesta mucho trabajo sacar en la mente cálculos sencillos, como contar si los vueltos de una compra están completos o saber cuánto tengo que aportar cuando voy a comprar algo entre varios amigos. Por eso, evito pagar el taxi o las cervezas para después arreglar, porque nunca entiendo cuánto tengo que recibir de cada quien.”
Para el Noticiario Matemático.
Raiza Jiménez