lunes, 16 de mayo de 2011

En Tegucigalpa (Honduras), la Escuelas normales reflejan precariedad educativa


Expertos en el tema educativo, como el Director General de Evaluación de la Calidad Educativa (Digece), Dennis Fernando Cáceres, al que vemos en la foto, aseguró que "estamos en el peor momento" en cuanto a la calidad de la educación.
Con el propósito de cambiar esa realidad y que en 2014 Honduras cuente con mejores maestros egresados de las escuelas normales, la Dirección General de Calidad de la Educación aplicó una prueba que le da o no acceso a los aspirantes a educarse en una institución de formación docente en las 13 normales que hay en el país.
La aplicación de la prueba de admisión permitió a las autoridades gubernamentales hacer un estudio a unos 10 mil estudiantes. Al igual que la mayoría de los informes sobre calidad educativa y desempeño escolar, la aplicación de este nuevo sistema de admisión en las Normales, confirmó el bajo rendimiento académico de los alumnos que se someten a pruebas estandarizadas. Según Cáceres, alarma que los estudiantes no obtengan rendimiento académico apropiado, sin embargo "preocupa más el hecho que estos estudiantes (de las normales) repitan esto cuando impartan clases".
El informe ofrecido por Digece indicó que los alumnos y alumnas del sistema oficial que se inscriben para participar en los sistemas de admisión son los que tienen menos probabilidad de lograr un cupo para seguir estudiando. Esta conducta se repite con los sistemas de becas nacionales y extranjeras, en las que "los más preparados académicamente son aquellos que acceden a ellas".
La referida prueba estandarizada se aplicó en las 13 escuelas normales del país. Reveló que la población más joven ingresó a la Normal de Danlí, mientras que la población más vieja a la Normal de Ocotepeque. Cabe destacar que Ocotepeque es el departamento del país que mejor desempeño educativo ha reflejado en las pruebas estandarizadas a nivel nacional.
La mayoría de los docentes que ingresan a las Normales son mujeres, estas presentan mejor desempeño educativo en español, mientras que los hombres presentan mejores resultados en matemáticas.
El 56.7% de los estudiantes que aprobaron la prueba provinieron de zonas urbanas del país, mientras que el 43.2% de la zona rural. El resultado de la prueba indica que "la zona rural está muy ligada con la pobreza extrema del país y la baja calidad educativa". La población de estudiantes que provino de una escuela privada y que se sometió a la prueba fue del 13%; ese mismo porcentaje aprobó la misma. En ese sentido, Cáceres explicó que los estudiantes de bajos recursos que se preparan en una escuela pública y que no son bien preparados, "no tendrán la oportunidad de seguir estudiando y esta historia se repite a nivel universitario, donde las primeras posiciones en las pruebas estandarizadas son ocupadas por alumnos del sistema privado".
El entrevistado aseguró que con estos datos encontrados, que reflejan la precariedad del sistema educativo, es preciso que se haga algo al respecto.
La pregunta que muchos se plantean es: ¿Quiénes serán los futuros docentes en Honduras?
El Director General de Digece aseguró que "si se logra que se respete este sistema de admisión estamos seguros que es el primer paso para mejorar la calidad de la educación en el país". Pero de lo contrario, "si seguimos como estábamos, la calidad de la educación en Honduras seguirá empeorando".
Cáceres indicó que se analizan tres factores que han provocado la caída de tres puntos en el rendimiento académico de matemáticas y un punto en español en los últimos tres años. Los pocos días de clase que se imparten, la ingobernabilidad del sistema y la crisis financiera que impidió la distribución.
El informe concluye que la carrera del magisterio tiene una gran demanda por una parte de la población estudiantil, pero destaca que la carrera del magisterio no es atractiva para los mejores estudiantes del país ni para aquellos que egresan de las mejores escuelas. Revela la alta competitividad y dificultad para ingresar al sistema, la baja calidad educativa que se imparte, la beligerancia gremial, el elevado número de docentes con múltiples empleos y otros sin ninguno, la poca apertura de plazas y la alternativa que se da al maestro desempleado como la jubilación, "desencadenará una crisis en el sistema educativo que será inevitable el ordenamiento y la transformación del sistema oficial". Asimismo, el informe recuerda que el Estado tiene la mayor responsabilidad en el mejoramiento de la calidad y debe garantizar su gratuidad y obligatoriedad.