martes, 31 de mayo de 2011

Maestra lucha contra el racismo desde plantel de Santa Marta (Colombia)


Adalvis Anaya promueve y valora a la raza negra desde un plantel educativo de Santa Marta. Adalvis Anaya Julio sintió los rigores de la discriminación por ser negra por un profesor de su misma raza cuando estudiaba licenciatura en Matemáticas y Física en la Universidad del Magdalena.
"Él podía estar riéndose con otros estudiantes pero apenas yo entraba al salón se paralizaba", recuerda Anaya, quien hace 17 años trabaja como profesora en la Institución Educativa Jesús Espeleta Fajardo, del barrio La Paz, en Santa Marta. Era tanto el rechazo que le hizo perder la materia. "Pero demostré que me dejó por racismo porque el semestre siguiente saqué las mejores notas".
Esa experiencia hizo que se sintiera más orgullosa de su color y salir adelante. Y eso le inculca a sus alumnos afrodescendientes. Por eso, después de conocer los derechos que les da la Ley, comenzó en 2002 con el proyecto de sensibilización para que se reconozcan como negros y se capaciten para mejorar su nivel socio económico y cultural.
"Antes algunos estudiantes que se creen blancos discriminaban a los más oscuritos, les decían 'el negro ese' y les pegaban y eso hacía que algunos se deprimieran y bajaran su rendimiento académico", cuenta. Lo primero que hizo fue motivarlos desde su ingreso al colegio para que hagan parte de una organización afrodescendiente y hablarles sobre los derechos que tienen por ley como becas y descuentos en las matrículas. Hoy de los 1400 estudiantes del plantel, 180 se reconocen como negros.
También los involucró en actividades culturales para reafirmar su identidad. Los resultados empezaron a notarse en la autoestima y el rendimiento de los muchachos.
"Adalvis, este pelao que era mal estudiante, que no traía tareas, ahora es mi mejor alumno", le decían sus colegas a esta mujer nacida hace 44 años en Paso Nuevo (Córdoba).
Pero su trabajo no se quedó solo en el colegio. También se reúne con los padres de familia para que apoyen a sus hijos en los estudios porque la meta es que se capaciten y dejen de ser 'invisibles'.