domingo, 29 de mayo de 2011

El IES Mediterraneo en Almería (España), acapara la mayoría de los premiados en el XVIII Concurso de Problemas de Ingenio, Patrimonio Histórico y Matemáticas


Conocimientos matemáticos, ingenio, perspicacia, concentración, capacidad resolutiva, son algunas de las cualidades que definen a jóvenes como Helena Alcaraz, Joaquín Fernández, Cristóbal López o María del Carmen SerranoLos cuatro tienen algo en común, estudian en el mismo instituto, el IES Mediterráneo de Garrucha y están entre los diez ganadores del XVIII Concurso de Problemas de Ingenio, Patrimonio Histórico y Matemáticas celebrado recientemente en el IES Aurantia de Benahadux a iniciativa de la Sociedad Matemática Thales.
El IES Mediterráneo ha sido el que más galardones ha acaparado este año en este certamen en el que también fueron premiados tres alumnos del IES Celia Viñas, uno del SEK Alborán, otro del IES Abdera y otro del IES Santo Domingo.
El Concurso de Problemas de Ingenio, Patrimonio Histórico y Matemáticas contó con la participación de 170 alumnos y alumnas, una de las más altas de los últimos años, y la presencia de 50 profesores y profesoras procedentes de toda la provincia. Los jóvenes realizaron pruebas a nivel individual y también por equipos, ésta última en diferentes puntos de la localidad como el Centro de Interpretación, el lavadero, la iglesia o el Residencial Azahar.
El delegado provincial de la Sociedad de Profesores Thales, Juan Francisco Guirado, comentó que los problemas que se les ha planteado «no son problemas típicos, son una mezcla de matemáticas, ingenio e historia del pueblo donde se desarrolla el concurso». Lo que se busca con ello es que los chavales, que tienen expedientes académicos para enmarcar, «se diviertan y aprendan algo, se les pone una prueba individual y otra por equipos para que se vayan preparando para cuando tengan que trabajar en una empresa».
Tener conocimientos de Matemáticas es fundamental para participar en este tipo de concursos. Jóvenes como Cristóbal López, del IES Mediterráneo de Garrucha, los tienen y muy buenos. De hecho él y otra de las premiadas de este año compañera suya, María del Carmen Serrano, «están muy motivados para este tipo de pruebas», comenta su jefa de Estudios, Cándida Hernández. Tal es así que ambos forman parte del programa 'Estalmat' de la Facultad de Ciencias Experimentales de la Universidad de Granada. Su participación en esta iniciativa les sirve para estimular el talento matemático que corre por sus venas y por este motivo cada cierto tiempo viajan a Granada a recibir clases los sábados por la mañana.
Cristóbal lo tiene claro, le gustan las Matemáticas y cuando deje el Instituto estudiará para ser ingeniero aeronáutico. Cuenta que el otro día en Benahadux «todo estaba bien organizado, el trabajo de grupo estuvo bien y la prueba individual también, los problemas no fueron difíciles, en alguno te podías equivocar en las cuentas, pero eran más o menos fáciles de resolver». Este joven estudia segundo de ESO y en Granada ganó otro concurso para genios como él, el 'First Lego League', con un proyecto tecnológico sobre el desarrollo de un robot y uno científico sobre niños con hiperactividad. Además, con anterioridad se clasificó para la fase andaluza del Concurso de Problemas de IngenioEste joven, de 16 años, tiene por delante un futuro muy prometedor, como también sus otros compañeros de instituto y el resto de premiados en Benahadux.
Cuenta Juan Francisco Guirado que «los menores que estuvieron allí el otro día van a ser médicos, abogados, ingenieros, matemáticos, no hay problema con ellos, tienen unos perfiles muy buenos y casi todos terminarán una carrera universitaria, son niños que se divierten» haciendo travesuras con los números.
Su compañera Mari Carmen Serrano, que también estudia cuarto de ESO en el IES Mediterráneo, asegura que los problemas «no eran muy difíciles, en el primero nos dieron una parábola y teníamos que averiguar el foco y en el segundo era un lavadero y había que averiguar el tiempo que tardaba en llenarse». Un tercer problema consistió en adivinar, a partir de unos datos, el tiempo que tiene el IES Aurantia «y en el cuarto nos plantearon averiguar las kilocalorías que se gastan al realizar un recorrido».
La experiencia resultó positiva para todos ellos, «se fueron contentos», señala Juan Francisco, quien comenta que iniciativas que incentivan a los jóvenes a aprender y desarrollar su inteligencia hacen que «cada año tengamos más participantes».
Felicidades a todos los premiados.