miércoles, 11 de mayo de 2011

Premio Fundación Empresas Lorenzo Mendoza Fleury 2011 en Venezuela


Carenne Ludeña iba caminando por la avenida principal de Macaracuay, en Caracas, cuando recibió la llamada de Leonor Giménez de Mendoza para comunicarle que ella había sido la única mujer galardonada con el Premio Fundación Empresas Lorenzo Mendoza Fleury 2011. "No le entendí nada", recuerda divertida. "Tenía poca señal. Me llamó cinco veces antes de que pudiera comprender que me había ganado el premio".
Ludeña, quien es egresada en Matemáticas de la Universidad Simón Bolívar, ha dedicado su carrera científica al entendimiento de la estadística matemática. "Me dedico a investigar cuáles son los modelos más adecuados para estudiar datos aleatorios, la probabilidad de que generen eventos en el futuro y su relación de dependencia con datos que se hayan registrado en el pasado".
Sus trabajos han generado, entre otras cosas, aplicaciones útiles en el campo de la explotación petrolera. "En una oportunidad diseñamos una aplicación estadística para el celular, de modo que la persona encargada de supervisar los puntos de control de los pozos petroleros no tuviera que recorrer durante toda la semana un área de 150 kilómetros cuadrados. Todo estaba en su teléfono, sin moverse de donde estaba", explicó. La estadística matemática de modelos aleatorios también es útil en muchas otras áreas: "Aplicar correctamente un modelo de estadística aleatoria para revisar la cantidad de lluvia que cae sobre una zona determinada, podría, por ejemplo, ofrecernos datos valiosos sobre la vulnerabilidad de un terreno. Esta sería una información importante para la planificación de desarrollos urbanos más seguros, preparados para enfrentar riesgos naturales".
Lo mismo aplica para estudios sobre el comercio y la economía. "Mientras más información y datos evaluamos, más precisión podemos obtener, lo que nos permite tomar decisiones más acertadas, incluso a nivel de políticas públicas. Eso se traduce en mayor calidad de vida".
Desde hace dos meses, la científica se desempeña como investigadora a dedicación exclusiva en la Escuela de Matemática de la Universidad Central de Venezuela, donde además coordina la Maestría en Modelos Aleatorios, un programa conjunto con el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas, donde Ludeña también sirvió por 15 años. "Trabajé en el IVIC desde 1995 hasta principios de este año. Decidí que ya era hora de dedicarme por completo a la maestría". Ludeña combina estas actividades con su puesto de profesora invitada en la Universidad de París, en Francia.
Asegura que su vocación docente es uno de sus principales orgullos y que el Premio Lorenzo Mendoza Fleury vino a reforzar sus deseos de trabajar por el país. "Creo que es necesario que la ciencia sea entendida como una actividad universal. Continuaré haciendo mi labor con todo el cariño y la dedicación que se merece, siempre manteniendo como norte la investigación científica", expresó.