miércoles, 18 de mayo de 2011

Tal día como hoy, 18 de mayo, nació Bertrand Russell


La reflexión y la soledad fueron características de la personalidad del filósofo Bertrand Russell, quien dejó para la posteridad sentencias que gozan de validez universal como la que reza que "la historia del mundo es la suma de aquello que hubiera sido evitable".
Y es que para el filósofo británico, cuya obra se centra en las matemáticas, "gran parte de las dificultades por las que atraviesa el mundo se deben a que los ignorantes están completamente seguros y los inteligentes llenos de dudas".
Esa y otras frases emblemáticas de Russell pueden encontrarse en el sitio electrónico proverbia.net, que las agrupa por la temática que abordan, sea ocio, vida, felicidad y duda, entre otras categorías.
Nacido el 18 de mayo de 1872, Bertrand estudió en el Trinity College de Cambridge, donde fue nombrado como séptimo "Wrangler"; además, fue la institución en la que se interesó por la filosofía, leyendo a los más grandes pensadores de ese tópico.
Combinó las matemáticas con la filosofía que iba contra el idealismo, y a pesar de conocer las importancia que en ese entonces tenía el positivismo de Augusto Comte, no le impresionó la forma como el francés planteó las fórmulas para llegar al conocimiento. En su decepción por aprender las matemáticas de forma mecanicista y a través de trucos, se refugió en lecturas de Platón, Baruch Spinoza, David Hume y a F. H. Bradley, entre otros que implementaron su conocimiento filosófico.
Russell desarrolló luego, al lado de A. N. Whitehead, "Principia mathematica" (1900), obra en la que propuso una interpretación logística de las matemáticas que tuvo sus primeros esbozos en "Principles of Mathematics" (1903). Lo más significativo de este estudio fue la "teoría de los tipos", la de los números como "clases de clases" y la "paradoja de Russell".
Su formación también abarcó la economía, disciplina que estudió en Alemania, luego de contraer nupcias con Alys Pearsall Smith. En este país entabló contacto con socialistas importantes de la época. El conocimiento de esta nación hizo que escribiera "La socialdemocracia alemana". Su pasó por este país lo llevó a conocer a los matemáticos más prominentes, como Karl Weierstrass, Richard Dedekind y Georg Cantor, ya que en ese entonces Alemania figuraba por sus aportaciones en la materia. Allí también comenzó a trabajar en las cuestiones políticas. Argumentó algunas críticas contra la teoría marxista.
Pese a que reflexionó en diversas materias, Russell continuó con las matemáticas, su verdadera pasión, que le permitió abrir su conciencia hacia otros entornos que confluían con el estudio de los números.
Inserto en el idealismo, corriente filosófica que adoptó por influencia de McTaggart, Russell fue uno de los fundadores de la filosofía analítica, de donde se reconocen su responsabilidad en la "rebelión británica contra el idealismo", que más adelante repercutió en Viena por la "rebelión en contra de la metafísica" de los positivistas lógicos.
En este tenor, y pese a que escribió trabajos relacionados con la ética, dividió a ésta de la filosofía, pues creyó que eran disciplinas diferentes. Conocedor de las obras de David Hume, concordó con él en que la razón debía estar subordinada a consideraciones éticas. Sus investigaciones fueron influenciadas por la lógica matemática moderna, lo cual es visible en su obra "Ensayo sobre los fundamentos de la geometría". Se interesó en la definición del número. Para ello estudió los trabajos de George Boole, Georg Cantor y Augustus De Morgan. Ello lo condujo a encontrar concepciones lógicas para cada uno de los números. Entre 1897 y 1903 publicó varios artículos aplicando la notación de Peano en la álgebra clásica de relaciones de Boole-Schröder, entre ellas "Acerca de la noción del orden", "Sur la logique des relations avec les applications à la Théorie des Séries", y "Acerca de los números cardinales".
Sus indagaciones abrazaron distintas vertientes de la filosofía y del lenguaje; de la ciencia, en la que destacó el método científico; además de la religión y la teología, factores con los que fue educado Russell. Quizá es por ello que sus valores se fundamentaron en el humanismo, ya que fue un total pacifista y activista social y político. Sus acciones en este rubro fueron escribir y exhortar a los líderes mundiales.
Durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918) fue sentenciado a prisión por aconsejar a jóvenes sobre cómo evitar el servicio militar. En 1943 criticó las actividades bélicas con su postura de "pacifismo político relativo".
En la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) confluyó con otras naciones, en que para alcanzar la paz era necesario derrocar a Hitler. En el sentido pacifista, escribió "La ética de la guerra", en 1915; además participó en la controversia por las armas nucleares de Estados Unidos, en la crisis de los misiles en Cuba en 1962, todo en pos de la paz.
También defendió el sufragio femenino, la sexualidad y las diferentes razas que viven en el mundo. Su apego ideológico siempre fue el socialismo y el comunismo.
Su legado abarca importantes obras como "Un ensayo sobre los fundamentos de la geometría" (1897), "Exposición crítica de la filosofía de Leibniz" (1900), "Los principios de las matemáticas" (1903). "La perspectiva científica" (1931), "Educación y el orden social" (1932), "Libertad y organización (1814-1914)", "Victoria pacífica" (1963) Y "Crímenes de guerra en Vietnam" (1967), son otras de sus publicaciones.
De la misma forma en que vivió, resaltando el pacifismo de su personalidad, Bertrand Russell murió a los 98 años, el 2 de febrero de 1970.