viernes, 10 de junio de 2011

El billar no es de vagos


Cuando joven, Carlos Bosch no imaginaba que se convertiría en el gran científico que es hoy, que estudiaría su doctorado en matemáticas en Lyon o que recibiría importantes reconocimientos por su labor de divulgación de la ciencia; o que tendría a su cargo uno de los más importantes programas de enseñanza de ésta para profesores del nivel básico. Nada de ello, él jugaba billar.
El deporte del taco y la bola era considerado un juego de “vagos” para entonces, con mayores prejuicios que los que imperan en la actualidad, sin embargo fue una de las puertas de entrada del joven a las matemáticas y la ciencia, por lo que no duda que podría repetirse, y se repite, entre muchos más. Pero el asunto no ha quedado en lo anecdótico, puesto que ha publicado El billar no es de vagos, dentro de la colección La ciencia para todos del Fondo de Cultura Económica, que recoge la experiencia para hacer una aportación más a la divulgación de las ciencias y matemáticas.
El acercamiento con las matemáticas es muy importante y el billar da pie a ello a través del juego, la historia misma de éste hace lo propio con la ciencia”, apunta en entrevista el profesor del ITAM, que se refiere a la historia del hule o cómo se desarrollaron los tacos y la tiza. Es también el relato sobre cómo se construyen las mesas para que sean planas, la relación con la geometría, haces de luces, números y diamantes…
Cuando era joven mi abuela repetía que este era un juego para vagos, vedado para las mujeres y que se practicaba en un lugar donde los hombres bebían, fumaban y decían malas palabras; pero también es rico intelectualmente hablando y se puede aprovechar para hacer ciencia y matemáticas”.
Pero ¿por qué son importantes las matemáticas? “son el lenguaje de la naturaleza y la ciencia, nos permiten tomar decisiones objetivas”, dice Bosch en un contexto donde el hecho de que los niños y jóvenes sepan de matemáticas y ciencia se vuelve pilar fundamental para el desarrollo de un país, en un mundo cuya principal divisa es el conocimiento.
Recientemente las academias de ciencias del mundo del G8+5 realizaron un pronunciamiento sobre los principales temas científicos a los cuales las naciones deben enfocar sus esfuerzos: agua, salud y enseñanza y divulgación de la ciencia. Ésta última por la urgencia de generar más científicos e investigadores que si bien generen riqueza para sus países, contribuyan a resolver y enfrentar los grandes problemas de la humanidad.


México permanece dentro de los últimos lugares en el Informe PISA (Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes), que realiza la Organización para el Desarrollo y Cooperación Económicos, para evaluar el conocimiento y habilidades en lectura, matemáticas y ciencias de estudiantes que cursan la secundaria. ¿A los mexicanos no les gusta ni interesan las matemáticas? Para Carlos Bosch, los niños en una edad temprana tienen interés por las ciencias y las matemáticas pero muchas veces no se les imparte lo que necesitan, como tampoco de forma adecuada desde los inicios del nivel básico, por lo cual es común su aversión posterior.
La parte divertida de las matemáticas y la ciencia es la experimentación, hacer preguntas, conjeturar; si no hay una presentación adecuada el panorama se torna árido, si en la escuela piden memorizar sin cuestionar, sin entender el por qué, eventualmente los alumnos se prepararán sólo para resolver un examen y olvidar todo después”. La opinión no es nueva, incluso él mismo ha sido enfático en ella al igual que muchos especialistas, pero tiene un arma que le da valor al argumento en lo inmediato.
En las últimas ediciones del Concurso de Primavera y la Competencia Cotorra de Matemáticas, organizadas por la Academia Mexicana de Ciencias (AMC), el científico apunta que se inscribieron alrededor de medio millón de infantes y jóvenes de todo el país, lo cual refleja que quizá los mexicanos no odien tanto los números y sus consecuencias. Lo importante es que después de los concursos, recibimos miles de llamadas de padres de familia para preguntar sobre las respuestas de problemas que se presentaron en las pruebas. Esto demuestra que no sólo es el interés de los niños sino que hay un espectro mayor de la población que se puede involucrar”.
El fundador de las Olimpiadas Mexicanas de Matemáticas de la AMC explica que dichos concursos buscan que los jóvenes resuelvan problemas desarrollando su talento, se diviertan y aprendan algo. Estos, añade, buscan cambiar el modelo mecánico y memorístico por uno en donde los infantes conozcan para qué sirven las matemáticas, cómo se aplican, dónde las pueden desarrollar y que son divertidas. “Cuando se entienden y nos divertimos, uno las adora”. El mensaje es simple: Hay que aprovechar la curiosidad de los niños y no matarla.
Bosch Giral es también coordinador del programa de la AMC La ciencia en tu escuela, que busca capacitar a profesores del nivel básico para que cambien su actitud y docencia en matemáticas y ciencia, porque sin los maestros y maestras no habrá un cambio real en el sistema educativo que genere más investigadores o ciudadanos con un conocimiento racional.
En la actualidad el programa forma a alrededor de mil profesores al año, pero muy insuficiente para las necesidades del país, por tanto han desarrollado una versión a distancia con la que esperan llegar a 10 mil cada año.
Con la Secretaría de Educación, ha sido implementado mediante los programas de formación continua, sin embargo, añade, la SEP quiere dotarlo de un mayor peso. “Incluso nos gustaría que se inscribiera dentro de las evaluaciones de Carrera Magisterial y darle un reconocimiento institucional además”. El programa ha cumplido los diez años ya y está listo para llevarlo a otras dimensiones a favor de la educación por medio de los profesores, porque “sin estos no lograremos avanzar”.
En el siguiente enlace puedes ver un video publicitando el libro.