lunes, 20 de junio de 2011

En España, los colegios públicos catalanes superan el 20% de fracaso escolar en lenguas y matemáticas


Los colegios públicos catalanes superan el umbral de fracaso escolar considerado máximo por el Consejo Europeo --del 15%-- alcanzando más de un 20% en todas las competencias evaluadas por la prueba de sexto de Primaria, con porcentajes de fracaso del 26,3% en catalán, del 26,5% en castellano, del 21,4% en matemáticas y del 26,6% en inglés.
En rueda de prensa, la Consellera de Enseñanza de la Generalitat, Irene Rigau, ha explicado que los resultados de la prueba de sexto, a pesar de mantener estas diferencias entre los colegios públicos, concertados y privados, ha arrojado mejores calificaciones que en años anteriores en todas las competencias.
A pesar de que en todas las competencias los alumnos de la pública tienen un fracaso escolar superior al 20%, esta tendencia ha registrado un descenso, especialmente destacado en inglés, respecto al curso pasado, de modo que los colegios públicos están disminuyendo año a año el volumen de alumnos en riesgo de fracaso escolar. Por otro lado, los colegios concertados y privados obtienen mejores notas, ya que por competencias, los niveles de fracaso escolar en catalán son del 16,5% y 16,8%, respectivamente; en castellano alcanzan el 15,4% y el 10,3%; en matemáticas ascienden al 13,8% y al 10%, y en inglés suman el 14,2% y el 3,9%.
Más allá de esta comparativa, los resultados de la prueba de 2011 han mejorado respecto a años anteriores en todas las competencias, como por ejemplo en catalán, donde se ha obtenido una nota media de 77,2 puntos --respecto al 73,7 del año pasado--, siendo la comprensión lectora la competencia que más ha mejorado, y la expresión escrita la asignatura pendiente, ha explicado el presidente del Consejo Superior de Evaluación, Joan Mateu.
También en castellano se ha dado la misma tendencia, ya que a partir de una puntuación de 73,6 --que mejora los 71,2 obtenidos en 2010--, la Conselleria de Enseñanza ha constatado que la expresión escrita es una "materia pendiente" en la que se debe incidir en las aulas.
En matemáticas se ha dado el cambio de tendencia "más fuerte", pasando de 78,2 puntos en 2010 a 89,9 este curso, y donde los ejercicios de numeración y cálculo han experimentado una gran mejora, mientras que hay que incidir en los ejercicios de espacios, formas, medidas y relaciones y cambios.
Estas cifras han servido a la Consellera para interpretar que la supresión generalizada de la sexta hora de Primaria no influirá en los resultados del próximo año: "Sabemos que no hay relación directa", ha sostenido Rigau, quien ha instado a ver con esperanza y optimismo los resultados positivos de la prueba para seguir avanzando gracias a las horas de atención individualizada que habrá el próximo curso.
La Consellera ha remarcado que las competencias básicas "deben poder asumirse en las cinco horas obligatorias", a lo que Mateu ha añadido que no se puede seguir con el 'café para todos', sino que debe implantarse la 'cirugía fina' a cada estudiante a partir de la información obtenida de cada uno en la prueba.
"No es un problema de número de horas, sino de un cambio de conciencia de que los métodos deben modificarse", ha añadido Mateu, que ha considerado que esta mejora de los resultados puede deberse a que los profesores toman "más en serio" la prueba y que los colegios han ensayado previamente los exámenes de otros años, de modo que, muy probablemente, se incorporarán cambios en los criterios de corrección y de evaluación.
Los estudiantes que no hayan superado satisfactoriamente la prueba de sexto de Primaria deberán hacer "obligatoriamente" deberes de verano personalizados en la llamada Carpeta de aprendizaje, además de firmar una carta de compromiso y presentar los deberes hechos a su tutor de primero de Secundaria, que los tendrá en cuenta en la evaluación del curso.
Esta carpeta contendrá, en un portal personalizado, ejercicios precisos sobre las áreas de catalán y castellano, y al final del verano el estudiante podrá auto evaluarse.