martes, 19 de julio de 2011

En Avilés (España) se imparte el curso «Una mirada a las matemáticas a través del cine y de la televisión»


¿Qué relación puede haber entre la serie más famosa del mundo y las matemáticas? Podría ser que el equipo creativo tiene unos grandes asesores, pero no. Al Jean, guionista jefe principal, es licenciado en Matemáticas; David X. Cohen, en Física; Jeff Westbrook tiene un doctorado en Ciencia Computacional. El equipo de guionistas es, efectivamente, un grupo de frikis. Y sus episodios están llenos de guiños a las matemáticas.
Abel Martín imparte este verano, en el Centro de Servicios Universitarios de Avilés, el Curso «Una mirada a las matemáticas a través del cine y de la televisión». Los alumnos de Telecomunicación son mayoría entre los matriculados, aunque acuden de Medicina, Matemáticas, Empresariales e, incluso, tiene una alumna de Filología Hispánica.
Uno de los guiños más famosos de la serie a las matemáticas ocurre en el especial de «Halloween VI», cuando Homer se sumerge en la tercera dimensión. Los guionistas introdujeron un «gag» del teorema de Fermat. Dicho teorema enuncia que la igualdad an + bn = cn no se cumple si «n» es mayor que 2 y los números «a» y «b» son naturales positivos. «Los Simpson», con una igualdad que apenas se veía de refilón, verificaron el teorema con un número mayor que dos: 17821 2 + 18411 2= 19221 2.
¿La trampa? La suma y el resultado coinciden en sus nueve primeras cifras, y si redondeamos en la décima, son iguales. Así que en una calculadora parecería que la igualdad era cierta, pero no lo es. Fue sólo un chiste de matemáticos. Con guiños así, la que está considerada una de las asignaturas más complicadas tiene su gracia.
Un ejemplo, en el especial de «Halloween VI», en la escena en 3D, aparece un mensaje codificado en hexadecimal, 4672696E6B2072756C657321. Si lo pasamos de hexadecimal a código ASCII, obtenemos una frase: «Frink Rules», el nombre del científico loco de la serie. Y si, además, ponemos la frase en Google, nos dirige a una página, ahora inactiva, que antes recogía las aventuras del inventor loco.
Y uno de los acertijos de la serie, si no está prohibido beber antes de las cinco, ¿a qué hora se puede empezar?...
Te lo puedes bajar en el siguiente enlace:

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Enfrentarse a una clase de alumnos desmotivados es una pesadilla para cualquier maestro. Los profesores de matemáticas sufren con frecuencia este problema, aseguran. Su asignatura es una de las peores para los estudiantes. De ahí que desde hace años se organice en Avilés cada verano un curso de extensión universitaria para «enganchar» a los alumnos asturianos en el arte de los números. «Intentamos relacionar las matemáticas con el día a día a través de películas diseñadas con elementos matemáticos», explicó ayer Ignacio Fernández, uno de los ponentes del curso «Una mirada a las matemáticas a través del cine y la televisión».
Los asistentes a clase visionaron las películas «El indomable Will Hunting» y «Pi: fe en el caos». Antes asistieron a una charla con el objetivo de explicarles los conceptos matemáticos que aparecen en las dos películas para que así estuviesen sensibilizados con los puntos críticos de ambas proyecciones y pudiesen comprenderlos. «Estamos contentos con la respuesta de los alumnos: no se han ido antes de tiempo, algo que suele pasar en estos cursos», aseguró Víctor Fernández, experto en Economía, que añadió, satisfecho: «Yo, personalmente, no he visto ninguna cara de tedio».

Anónimo dijo...

Las fórmulas y las teorías matemáticas se aplican cada día en los quehaceres cotidianos: medir la hora, realizar la compra, aplicar descuentos o abrir «pestañas» en internet son gestos que llevan detrás teorías cuanto menos aritméticas. El curso de verano «Una mirada a las matemáticas a través del cine y la televisión», organizado por la Universidad de Oviedo, se centró ayer en las leyes de probabilidad y cómo se pueden aplicar en el día a día. Los alumnos analizaron, en principio, la serie estadounidense «Numb3rs», en la que un genio matemático ayuda a su hermano, agente del FBI, a resolver los casos más desconcertantes utilizando combinaciones numéricas. Cuestión de probabilidad.
Otro ejemplo expuesto ayer de esta rama de las matemáticas: los concursos de televisión en los que los participantes deben elegir entre tres puertas cuál esconde un gran premio. ¿Se debe cambiar de elección? Es el problema de Monty Hall inspirado en el concurso «Let's make a deal» («Hagamos un trato»). Los concursantes, según explicaron ayer, tienen un 33,3 por ciento de posibilidades de dar con el premio la primera vez. Al cambiar de decisión, sus probabilidades de acierto aumentan al 66,7 por ciento.
Otro ejemplo práctico: la posibilidad de que en una clase de 50 personas haya dos que cumplan años el mismo día. ¿Es probable? Según los profesores del curso de verano, hay un 97 por ciento de posibilidades de que esto ocurra. Caprichos de los números, que también sirven para ganar dinero. Como suena. La técnica «blackjack» -considera juego de cartas- está actualmente prohibida en los casinos de Las Vegas por su efectividad. En España las leyes de probabilidad llevaron a la familia García Pelayo a ganar 250 millones de las antiguas pesetas durante los años noventa.
«Nunca más volveré a explicar cuál es la mejor técnica para jugar al "blackjack"», reconoció ayer la ponente Susana Montes, que añadió: «La única vez que lo hice un alumno fue a probar suerte al casino». En aquel caso, subrayó, la estrategia matemática no funcionó.

El taller de la Universidad de Oviedo «Una mirada a las matemáticas a través del cine y la televisión» recoge tantas sesiones teóricas como prácticas, y los alumnos son parte activa en cada sesión. «Probamos a adivinar qué carta ha sacado alguien de la baraja con test de hipótesis, pero al final lo que más les gusta es cuando jugamos a hacer un diagrama de barras con Lacasitos», explicó la profesora Susana Montes, que ayer intentó aproximar las matemáticas a sus alumnos a través de ejemplos visuales, de «Numb3rs» al «blackjack».
Avilés, Alba D. Cosgaya