sábado, 2 de julio de 2011


Motivación y talento, dos de las cualidades que han sido fundamentales para que Diego Ruiz Civera, un alumno de 3º de ESO del IES Azarquiel de Toledo, se hiciera con la Medalla de Oro en su categoría en la fase regional de la Olimpiada de Matemáticas. Una prueba celebrada el pasado 4 de junio, en la localidad albaceteña de Villarrobledo, y en la que Ruiz compitió con otros 29 alumnos de Secundaria, procedentes de toda la región. Era la primera ocasión que participaba en estas Olimpiadas, "no me lo habían dicho los otros dos años" -apunta mirando a sus profesores-, aunque asegura que el próximo año también lo hará.
Para este joven talento, de tan sólo 14 años, la prueba con mayor dificultad fue la primera, la correspondiente a la fase provincial, "pero la regional no", explica, ya que "se valoraba más cómo lo explicabas". Y es que en esta competición, no se plantea a los alumnos "el típico problema de Matemáticas", sino que "se trata de un problema en el que tienes que desarrollar una serie de razonamientos, más de ingenio y lógica", explica por su parte el profesor que se ha encargado de preparar a Diego y sus compañeros para esta prueba, Jesús Marcos. Una preparación que, explica el alumno, se ha basado "en los apuntes que me ha dado mi profesor, que los lunes en el recreo nos daba algunos problemas, planteados en alguna Olimpiada anterior, y los corregíamos la semana siguiente".
Problemas de ingenio, apunta Marcos por su parte, "una cosa un poquito distinta" a los problemas de Matemáticas que habitualmente se plantean en clase, que han servido a Diego, junto a su gran talento, para conseguir la Medalla de Oro
A su edad, Diego Ruiz Civera cuenta con algo que no es muy habitual entre los chicos de su edad, la curiosidad científica. Un valor que destaca su profesor de Matemáticas, Juan José Sobrino, quien apunta que esa curiosidad "es algo que no todos tienen". En este sentido, y a modo de ejemplo, Sobrino cuenta cómo Diego, aún sin necesidad de tener que hacerlo, en alguna ocasión le ha buscado para que le pusiera el problema que había planteado a otros compañeros, "porque quería resolverlo también".  Lo habitual es que los alumnos "vayan a por la nota", pero en este caso, precisa el profesor Juan José Sobrino, "este chico se nota que tiene curiosidad científica que no es normal".


Al margen de los problemas que se planteaban en el apoyo de los lunes, Diego no ha recibido ninguna otra preparación especial, por lo que sus profesores consideran que "todo el mérito es suyo, se le da muy bien". Un magnífico alumno al que cuando deje el Instituto le gustaría estudiar Medicina. 
Además de la propia motivación del alumno, en este caso también hay que destacar el interés por parte del centro, del IES Azarquiel, y en particular de su Departamento de Matemáticas. 
Un Departamento desde el que antes de que se crease la Olimpiada Provincial de Matemáticas, ya organizaba durante la Semana Cultural del centro una competición similar. Así lo explica el jefe del mismo, Juan Manuel Linares, quien recuerda cómo se entregaban una serie de premios a los alumnos y alumnas que mejor resolvieran los problemas. Después, con la aparición de la Olimpiada Provincial, "lo que hicimos es que los mejor clasificados en la prueba del centro, además de recibir un regalo, también fuesen los que participaran en la competición a nivel provincial".
Sin embargo este año, y dado que la fase provincial de la competición se celebraba antes que la Semana Cultural de IES Azarquiel, "desde el Departamento decidimos que una guardia del recreo se transformase en una clase de apoyo a los alumnos". Así dos de los profesores, uno para primer ciclo y otro para el segundo, se han dedicado a esta preparación algo especial. "Con eso y con la inquietud que hay en el Departamento, junto a su profesor Juan José Sobrino, se ha ido consiguiendo", aunque, apostilla, "sobre todo porque este muchacho está muy motivado".
De cara al próximo curso, desde el Departamento de Matemáticas confían en seguir contando con esta preparación. "Nos gustaría que pudiera estar integrado en el horario", señala Linares, "pero va a ser complicado". En este sentido, explica que tal y como está estructurado el sistema educativo actual, "antes se organizan actividades para los alumnos que tienen dificultades, que para aquellos que tienen más altas capacidades".
En el IES Azarquiel, apunta el jefe del Departamento de Matemáticas, el caso de Diego Ruiz no es el único de alumnos con talento, "hay muchos", y por ello sería necesario que se les ofreciese la posibilidad de potenciar sus capacidades y motivación con otras actividades.
Mientras que ese deseo se convierte en realidad, precisa Linares, "la sociedad va avanzando, con el esfuerzo de los chavales y de sus padres".
Desde el Noticiario Matemático, muchas felicidades para Diego.