domingo, 3 de julio de 2011

Un joven estudiante de Paraguay que se destaca en el ámbito de las matemáticas


Marcos Martínez es alumno del tercer año del Colegio Cristo Rey y desde que estuvo en tercer grado está involucrado en las Olimpiadas de Matemáticas. Su dedicación lo llevó a obtener en el año 2010 una medalla de Plata en la Olimpiada Iberoamericana de Matemáticas y medallas de bronce en las Olimpiadas del Cono Sur de 2008 y 2009.
En pocos días más, junto con Edgar Elizeche, Enrique Díaz, Edgar Mareco y Yuliana Viterbori, competirá con jóvenes de todo el mundo en lo que mejor sabe hacer. “Paraguay ha ido escalando posiciones y esperamos mantenernos en esa línea. Obtuvimos varias menciones de honor, en el 2006 una medalla de plata y en el 2008 una medalla de bronce en la Olimpiada Internacional y queremos mantener esa línea”, afirma. 
Marcos acaba de viajar a Alemania, donde participará de una escuela de verano en la Universidad de Jacobs, en Bremen, Alemania. Para llegar hasta allí pasó por un proceso de selección y allí tomará parte de charlas con importantes matemáticos, junto con estudiantes de colegios y universidades. 
Para llegar a competir por Paraguay, los integrantes de la delegación toman parte primero de las Olimpiadas Nacionales, que son organizadas por Omapa y que sirven para reclutar a los alumnos y alumnas con mayores capacidades. “Los alumnos con mejores puntajes participan del programa de Iniciación Científica para Jóvenes Talentos. Dentro de ese programa se rinden exámenes de selección para cuatro olimpiadas internacionales por año, donde la Olimpiada Internacional es la de mayor convocatoria, porque participan cien países y unos seiscientos estudiantes”, explica Martínez. 
En esta competencia, los participantes toman exámenes que constan de dos partes, de tres problemas cada uno. Cada parte se desarrolla en cuatro horas y media. “Son temas de secundaria, pero a un nivel más profundo que el que se da en los colegios. Son problemas que no requieren la aplicación de fórmulas, sino la construcción de soluciones a partir de los conocimientos”, indica. 
Prepararse para esta Olimpiada va de la mano con el programa de Iniciación Científica, pero requiere un esfuerzo personal importante para poder sobresalir. A medida que se acercan las competencias, la cantidad de horas diarias de entrenamiento sube y llega hasta ocho por día. Con estos antecedentes, la orientación del camino que tomará Marcos está marcada y él la confirma: “Mi ideal sería estudiar Matemáticas o Economía en la universidad y si es posible hacer algún estudio en el exterior”, concluye.  
Los logros de Marcos son celebrados en su colegio, el Cristo Rey. El director académico, Ezequiel Zárate, explica que están muy orgullosos de que él participe de estos eventos. La coordinadora de Matemáticas, Estela Rojas de Quiñónez, indica que Martínez participa de competencias de matemáticas desde pequeño y siempre se destaca en ellas. “Él no es bueno solamente en matemáticas. Es un alumno con promedio cinco, que va a ser uno de los mejores egresados y que además es muy participativo en otras actividades, como el centro de estudiantes”, afirma la docente.