lunes, 1 de octubre de 2012

La ciencia como sinfonía, ciclo con el pianista Horacio Lavandera, en Argentina

 
Un ciclo de seis conciertos, iniciado en el Teatro Maipo, hace posible la idea del filósofo Pitágoras de que el universo entero constituye una sinfonía, al reunir al pianista Horacio Lavandera con matemáticos, físicos y astrónomos para armonizar ciencia y música.
Organizado por el ministerio de Ciencia y Tecnología y el canal TEC TV, y con la dirección de Lino Patalano, el ciclo “Noches de música y ciencia” reúne a Lavandera con los matemáticos Pablo Amster y Adrián Paenza, el astrofísico Alejandro Gangui y los físicos Alberto Rojo y Daniel De Florián.
A Pitágoras se le atribuye el texto que sostiene: “Todas las cosas constituyen una sinfonía, una música; el universo entero, el mundo músico es una invitación a la armonía y debemos ajustarnos al ritmo que es la ley del universo”.
La música es una manifestación artística universal y el lenguaje musical tiene mucho en común con aquel que la inteligencia desarrolló para describir la realidad y explicarla, la ciencia, que habla de espectros, frecuencias, resonancias, vibraciones y armonía: podría resultar una coincidencia, y sin embargo no hay música sin física, ni matemática.
Este concepto inspiró al Ministerio de Ciencia, en Argentina, a hermanar el fenómeno musical con su aspecto matemático, ya que la consecuencia estética de los soni­dos depende de la relación lógica y pautada de sus vibraciones.
Como muestra, Lavandera programó, en su primer recital, un tramo de la Sonata 21 en do mayor de Ludwig van Beethoven.
A continuación, Amster iba a disertar sobre el álgebra y la lógica en la obra de Xenakis, y explicar diversos aspectos de la teoría de conjuntos y ál­gebras de Boole empleados por el compositor (1922-2001) para la arquitectura de su pieza Herma, que iba a ser interpretada a continuación.
Asimismo, se anuncia la conferencia “Entre De Caro y la divina proporción: apuntes sobre Arghanum V, de Alcides Lanza”, en la que en base a notas del compositor, se describirían criterios matemáticos que sustentan la estructura de la obra, cuyas variadas influencias van desde el tango hasta la secuencia de Fibonacci.
Los conciertos de Lavandera, con entrada libre y gratuita, seguirán mañana 2 de octubre con Alejandro Gangui; el siguiente será el 16, con Daniel De Florián; el 6 de noviembre, con Bangui; el siguiente 10, con Adrián Paenza, y el último encuentro, el 10 de diciembre, con Alberto Rojo.
El ciclo será material de una serie televisiva de seis capítulos, con entrevistas a los protagonistas y el registro del espectáculo, que será emitido por TEC TV, el primer canal televisivo de habla hispana dedicado a cultivar en los jóvenes un interés por la ciencia, la tecnología y la innovación, informó el Ministerio.
Amster es doctor en Matemáticas por la Universidad de Buenos Aires, profesor asociado del Departamento de Matemática de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales e investigador independiente del Conicet.
Es autor de más de 80 artículos de investigación científica y de un libro en el área de ecuaciones diferenciales, escribe también textos destinados a un públi­co amplio, como "La matemática como una de las bellas artes", "Mucho, poquito, nada: Un pequeño paseo matemático" y "¡Matemática, maestro! Un concierto para números y orquesta".
Lavandera nació en Buenos Aires en 1984, y a los 16 años fue laureado en el Tercer Concurso Inter­nacional de Piano Umberto Micheli, realizado en el Teatro alla Scala de Milán, cuya Orquesta Filarmónica lo premió como Mejor Intérprete de Piano y Orquesta, por su interpretación del Concierto en sol, de Maurice Ravel. Desde entonces, recorrió escenarios de América, Europa y Japón, en recitales o como solista de prestigiosas orques­tas, entre las que se cuentan la Mozarteum de Salzburgo, la Orquesta Titular del Teatro Real, la Orquesta Sinfónica RTVE, la Sinfónica de Bilbao, la London Chamber Players, la Filarmónica de Buenos Aires y la Orquesta Estable del Teatro Colón.
Más de 10.000 personas asistieron a una ac­tuación suya en el Monumento a Güemes junto a la Camerata Bariloche, y más de 12000 escucharon las sonatas Patética, Claro de luna y Waldstein, de Ludwig van Beethoven, en la Avenida de Mayo, con motivo de la reinauguración del faro del Palacio Barolo, en el marco de los Festejos del Bicentenario de la Inde­pendencia Argentina.