viernes, 14 de noviembre de 2008

Matemáticas por y para jóvenes,...


A priori, son aburridas, complicadas y no sirven para nada. Pero las matemáticas, esa ciencia que estudia entes abstractos, que no podemos tocar, a partir de razonamientos lógicos está muy lejos de poder definirse con esos adjetivos. Así lo han demostrado hoy cuatro jóvenes matemáticos españoles durante la conferencia que han impartido a más de un centenar de alumnos de Bachillerato del IES Beatriz Galindo de la capital y cuyo objetivo era darles a conocer de primera mano el verdadero significado de esta disciplina imprescindible para la vida y la diversión y belleza que encierra su estudio.

Elisa Lorenzo, la única chica de los cuatro ponentes, es estudiante de 4º curso de la carrera de Matemáticas en la Universidad Complutense de Madrid. Su afición por la ciencia numérica le viene desde muy pequeña cuando su profesor en el colegio la animó a que se presentara a concursos e matemáticas. "Al principio no ganaba nada, pero me gustaban cada día más. Al final, los últimos años gané varios certámenes", afirma orgullosa. Su entrada al instituto afianzó esta afición hasta convertirla en su objetivo profesional. "Al entrar en la universidad pensé que sólo me iba a encontrar frikis, porque tenemos la imagen de que a los que les gusta las matemáticas son muy raritos. Pero no es así. Somos como los demás y tenemos las mismas aficiones en nuestro tiempo libre".

El amor por las mates, ¿una rareza? Tocar la tuba, la guitarra, el teatro y el fútbol son algunas de los comunes hobbies de Roberto Rubio, becario predoctoral del ICMAT, un instituto de reciente creación de investigación de matemáticas, integrado, además de por varias universidades españolas, por el CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas). Su "romance" con las matemáticas parte de su más tierna infania, "con los cuadernillos Rubio", afirma. "Siempre hacía más de los que la profesora me mandaba. Resolviendo los problemas sentía un placer que el resto de mis compañeros sentía por ejemplo jugando al fútbol", cuenta Roberto. A pesar de que por sus notas y por una moda social parecía estar predestinado a estudiar Telecomunicaciones, se dejó llevar por su afición y cursó la carrera de Matemáticas. Su buen expediente le permitió a optar a una beca predoctoral para seguir estudiando cuatro años más. "El Estado reconoce tu esfuerzo durante la universidad y te apoya para que sigas estudiando. Es una beca mileurista, es verdad, pero me da la oportunidad de seguir haciendo lo que más me gusta".

Las salidas profesionales es uno de los factores que más pesan en los jóvenes a la hora de escoger sus estudios y su carrera profesional. Elisa deja tranquilos a los estudiantes que escuchan atentos sus explicaciones: "Matemáticas es una de las carreras con más salidas y menos paro". Para confirmalo, un dato: el 51% de sus estudiantes tiene trabajo estable a los seis meses de haber terminado la carrera. A los dos años, el 81%. También los sueldos de los matemáticos son importantes si se encaminan, por ejemplo, al sector de las finanzas porque son múltiples las disciplinas donde se recurre a los matemáticos. No sólo son números y conceptos abstractos sin utilidad aparente. En Internet todo es posible gracias a esta ciencia, así como el funcionamiento de tu Mp3, la predicción de los fenómenos metereológicos o el lanzamiento de cohetes, entre otros.También existen otros caminos algo más desconocidos como la mecánica de fluidos, especialidad de Diego Córdoba, investigador del ICMAT y uno de los matemáticos más prestigiosos de Europa. Su amor por la ciencia abstracta se lo debe a su profesora del instituto -"la mejor que he tenifo en mi vida"- que supo estimularle para que se dedicara a su estudio.

Al acabar la carrera consiguió una beca para hacer el doctorado en la universidad estadounidense de Princeton donde llegó a dar clase: "Recuerdo que yo tenía 24 años y tenía compañeros haciendo lo mismo que yo con sólo 16". Puede que los alumnos de Bachillerato del Beatriz Galindo se sintieran más reflejados en Samy Sidawi, pues fue estudiante de este mismo centro Cursa actualmente Ingeniería Aeronaútica en la Universidad Politécnica de Madrid. "En esta carrera se encuentran mis dos grande pasiones, las matemáticas y los aviones", explica a los alumnos. Samy ha sido "el encargado" de hacerles ver a los chavales que. aunque en la universidad la dificultad no es de golpe, si requiere de mucho esfuerzo: "No vale dejarse todo para los días antes del examen. Hay que ir al ritmo que te pone el profesor y estudiar incluso más de lo necesario".Tras saciar algunas curiosidades de los alumnos en el turno de preguntas, los ponentes han recibido un fortísimo aplauso por parte del público. Quizá sean ellos los encargados de resolver la gran cantidad de problemas que aún quedan por descifrar en el mundo y para los que las matemáticas son esenciales.

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