miércoles, 8 de abril de 2009

¿Una ducha gasta la mitad de agua que un baño?


"Mercè tiene nueve años y su hermano mayor, Pere, cuatro más. Si la madre tiene 25 años más que Pere, ¿cuántos años tiene la madre?". Preguntas como ésta figuran en la preparación de la reválida de final de primaria que deberán hacer el mes que viene los 60.000 alumnos catalanes de entre 11 y 12 años que este curso acaban la primaria. No son pruebas verídicas, sino ejemplos o guías para que las escuelas puedan trabajar con tiempo con ellas, y los padres con sus hijos en casa.
Un resumen de estas simulación de pruebas está en la web del Departamento de Educación (http://www20.gencat.cat/portal/site/Educacio), dispuesto para ser descargado. Los alumnos ya pueden ir entrenándose porque tendrán que responder preguntas parecidas a éstas. De hecho, algunas escuelas confirman que ya han empezado o empezarán en breve a practicar para poder sacar pecho el próximo 6 de mayo, cuando se haga la prueba de verdad.
La evaluación servirá para medir qué saben los alumnos, pero no para pasar de curso. Todo lo organiza el Consejo Superior de Evaluación, que depende del Departamento de Educación de la Generalitat. La prueba no será puntuable para pasar a secundaria. Su objetivo es conocer los puntos fuertes y los débiles del sistema educativo, y buscar la manera de afrontar la secundaria. El resultado será confidencial y sólo se comunicará a las familias.
Otro ejemplo, en este caso de cálculo, dice: "Siete bicicletas, dos triciclos y tres coches, ¿cuántas ruedas tienen entre todos?
Habrá tres pruebas básicas: de lengua catalana, de lengua castellana y de matemáticas. En la prueba lingüística, se medirá la comprensión lectora, el léxico, la ortografía y la morfosintaxis, y habrá una redacción. La de matemáticas incluirá numeración y cálculo, entre otros espectos.
Otro ejemplo es leer un anuncio en el diario sobre un viaje en crucero rebajado de precio. El anuncio va acompañado de un mapa con el recorrido del crucero. Al lado, figuran las fechas de salida, el precio inicial tachado, el rebajado y las ciudades donde se hará escala. A partir de ahí se deben contestar preguntas como "¿en qué ciudad empieza el cucero?", "¿cuántas paradas habrá?", "¿cuántos países?", "¿por qué hay una cantidad tachada?". Todo está planteado en preguntas tipo test donde hay que elegir entre varias opciones.
Hay otros ejemplos que pueden resultar entretenidos. Por ejemplo, la prueba sobre el uso del agua que figura en esta página. Hay que entender lo que se plantea y responder luego a ocho cuestiones para decir si es verdadera o falsa. Una ducha consume la mitad de agua que un baño: ¿verdadero o falso? La respuesta buena se puede encontrar leyendo antes del texto que figura en esta página.
Habrá una prueba de redacción, deberá tener un mínimo de 10 líneas, no se corregirán las que no lleguen a cinco y a partir de las 15 líneas no se corregirán las faltas, dice el documento de otra de las evaluaciones.

No hay comentarios: