martes, 22 de diciembre de 2009

En Andalucía (España), los dos partidos políticos, PSOE e IU pactan aumentar en 1000 euros más el gasto anual por alumno



En Andalucía el gasto educativo va a dejar de medirse en relación a su Producto Interior Bruto (PIB) para hacerlo por alumno, y eso obligará a la Consejería de Educación a destinar unos 1000 euros más por estudiante al año para su formación. La importancia de este cambio, pactado ayer por el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) e Izquierda Unida (IU) en el grupo de trabajo de Convergencia Educativa constituido en el Parlamento, radica en que la comunidad se acercará así a la media nacional, cifrada en 5751 euros. Dejará por tanto de estar en el furgón de cola, pero seguirá todavía muy lejos de los 9100 euros que, por ejemplo, reciben los niños vascos.
Esta medida, que responde al esquema de más recursos económicos y humanos contra el fracaso y el abandono escolar, es quizás la más llamativa del paquete de 128 propuestas que consensuaron en el Parlamento PSOE e IU, y de las que el Partido Popular (PP) no se descolgó. Esta vez los populares, en lugar de desmarcarse como ya hicieran hace dos años en la aprobación de la Ley de Educación de Andalucía (LEA), optaron por abstenerse. Tampoco tenían muchas opciones a decir que no: más del 50% de sus propuestas han sido incorporadas al dictamen que, tras su aprobación en pleno por la Cámara, podría acabar en una "alianza educativa".
Al igual que sucediera en la LEA, quien ha llevado la batuta en la recta final de la negociación ha sido IU. El 75% de sus más de 80 propuestas han sido incorporadas a este dictamen, y tan es así, que hasta la propia titular de la cartera de Educación, Mar Moreno, reconoció su aportación que, como apuntó, "servirá para revitalizar su compromiso con la ley educativa". Tampoco pasó por alto el cambio de actitud del PP con el "paso constructivo" de su abstención.
En el mismo sentido de la valoración de la consejera se pronunciaron los portavoces de PSOE e IU en este grupo de trabajo. La socialista Araceli Carrillo apreció el esfuerzo de todas las fuerzas de la Cámara por dar salida a una "reflexión colectiva" de que "no es posible ningún cambio de modelo económico sin un cambio en el terreno educativo", mientras el portavoz de IU, quiso poner en valor no sólo las medidas acordadas, sino el ejercicio de "autocrítica" de la propia Consejería. "Han llegado a admitir la no existencia de centros bilingües y sí centros que tienen algunas asignaturas y grupos, aunque el objetivo es conseguir centros completos", dijo. Con más tibieza, el portavoz del PP, Santiago Pérez, admitió el "paso importante" que se ha dado, pero justificó la abstención en que queda aún lejos de sus pretensiones, que pasan por la mejora de las infraestructuras o que el gasto se eleve hasta el 7% del PIB.
El dictamen se estructura en siete apartados (alumnado, profesorado, familias, centros, medios de comunicación, evaluación educativa y financiación) y es el capítulo dedicado a los alumnos y alumnas el de mayor peso. Los malos datos del Informe PISA 2006, que desvelaban el bajo nivel en competencia matemática y comprensión lectora, centrarán buena parte de los esfuerzos. Así, en Educación Primaria se implantarán medidas como la lectura obligatoria durante al menos 30 minutos diarios, y en Secundaria, se harán desdobles en las asignaturas de Lengua, Matemáticas e Idioma. Estas dos iniciativas -incorporadas por IU- se completan con otras no menos importantes, como un plan de Formación Profesional o sistemas de detección precoz de problemas de aprendizaje.
Para avanzar en esta "personalización" de la educación hace falta contar con más - se aumentarán las plantillas- y mejores docentes y, en este sentido, se plantean medidas que van desde la desburocratización de su trabajo a aumentar la fase práctica para el acceso a la docencia y programas de cualificación en los institutos, o incentivar la profesión docente para que opten por ella los mejores estudiantes.