viernes, 8 de enero de 2010

Un nuevo récord matemático amenaza los códigos de seguridad de Internet



Los códigos más usados para garantizar las claves de seguridad informática corren peligro de quedar inservibles después de que científicos de varios países lograran descifrar la clave RSA 768, informó hoy la Universidad de Bonn.

Un grupo internacional de investigadores consiguió descomponer en sus factores primos una cifra de 232 dígitos, un récord que apunta a que relativamente pronto los códigos de seguridad habituales en internet quedarán caducos, puesto que ellos se basan en la dificultad para descomponer grandes cifras en sus factores primos.."Lo que cualquier estudiante de primaria consigue sin problemas con 21=7x3 resulta casi imposible con cifras lo suficientemente grandes", explica la universidad a través de un comunicado.
La cadena descifrada RSA 768 está compuesta por 768 bits, la cadena más larga en quedar al descubierto hasta ahora y equivale a un número de 232 dígitos. Para descifrarla hizo falta una red de sistemas informáticos porque en un computador corriente ese trabajo hubiese demorado unos 2000 años en terminarse.
Los científicos consideran que en poco tiempo no habrá problemas en dejar al desnudo los habituales códigos que se utilizan hoy para garantizar la seguridad en la aplicación, por ejemplo, de las tarjetas de pago y de crédito en Internet, para los que se utilizan claves de 1024 bits, dijo el profesor Jens Franke del Instututo de Matemáticas de la Universidad de Bonn.

Para basarse en su pronóstico, Franke hace un repaso histórico de los récords pasados.
Las claves de 512 bits (RSA-512) se descifraron en 1999, la de 663 seis años después y ahora, la de 768. En el trabajo estuvieron comprometidos expertos de la Universidad de Bonn, la Oficina Federal de Protección de Datos de Alemania, el Centro de Matemática e Informatica de Holanda, la Escuela Politécnica Federal de Suiza, el Instituto Nacional de Investigacion Informática de Francia y la japonesa Nippon Telegraph and Telephone.
El software utilizado fue desarrollado en buena parte en el Instituto de Matemáticas de la Universidad de Bonn. Según el profesor Jens Franke, la descomposición en factores primos de una clave de 1024 bits será claramente más difícil y necesitaría modificaciones importantes en el software utilizado. Sin embargo, Franke considera que antes del final de esta década se logrará por primera vez descifrar una clave de 1024 bits.Por ello, recomienda, para garantizar una alto nivel de seguridad a largo plazo, empezar a utilizar claves de seguridad de 2048 bits.