domingo, 21 de marzo de 2010

En Málaga (España), Ases en Teoremas,...


De difícil solución o de respuesta con grandes dosis de razonamiento. ¿Cómo será el examen de la Olimpiada Matemática Thales que, sus coordinadores, a sabiendas de su dificultad no dudan en explicar a los profesores y profesoras de los alumnos que se presentan cuáles son los resultados mientras los chavales realizan las pruebas? «Para que no les pille desprevenidos y no se queden en blanco», reconocía ayer uno de los organizadores.
Unos 400 alumnos y alumnas de 13 y 14 años (segundo de ESO) de la provincia con mentes matemáticas o 'ingeniosas', como dirían los británicos, se presentaron ayer a la fase provincial de la Olimpiada Matemática Thales, que en Málaga se celebró en el Instituto Universidad Laboral y en institutos de Antequera, Axarquía, Valle del Guadalhorce, Marbella y Ronda.
Cuando se les pregunta a los organizadores de qué disciplinas eran los problemas, contestan con rapidez que eran interdisciplinares y que pueden beber de la geometría, del álgebra o la aritmética. Así que los alumnos que se han presentado ya sabían que el examen no iba a ser algo así como dos más dos son cuatro aplicado a su edad escolar.
Y este año, como cuenta la directora del instituto Huelin, Esther Ramos, iban bien aplicados, porque en otras ocasiones han salido despavoridos en los primeros minutos de la prueba, «y esta vez nos hemos quedado asombrados de que casi todos han estado desde las 10.00 hasta pasada la 13.00, lo que implica gran afán por acabar los problemas teniendo en cuenta que la hora máxima fijada para entregar el examen era la 13.30 horas».
De todos estos ases en teoremas saldrán 25, cuatro de ellos se enfrentarán a otros compañeros andaluces en la fase regional que se celebrará en Granada del 4 al 8 de mayo, uno de ellos será ensalzado como original al solventar de la forma más ingeniosa uno de los problemas y se llevará a casa el premio 'Paco Anillo', y otros 20 recibirán accésits como reconocimiento a sus buenas respuestas. Pero, todos ellos, sin duda alguna, tendrán en común una cosa: mentes privilegiadas.