martes, 16 de marzo de 2010

Obama diseña un estándar educativo para todo EE UU


Por primera vez en su historia, el Gobierno de Estados Unidos propondrá unos estándares educativos que se aplicarán a la mayoría de los Estados miembros que conforman su sistema federal, según confirmó ayer la Casa Blanca, en una jornada en la que el presidente Barack Obama envió al Congreso su primera gran propuesta de reforma educativa, que afectaría a los 98000 centros públicos de educación primaria y secundaria del país.
"Con nuestro plan establecemos unos objetivos ambiciosos: que todos los estudiantes que se gradúen en secundaria estén preparados para la universidad y para iniciar una carrera", dijo el presidente en su discurso del sábado. La reforma cambiaría la mayoría de provisiones de la ley ratificada en 2001 por su antecesor, George W. Bush, llamada No Child Left Behind (Que ningún niño quede atrás).
Aquella norma instauró una serie de exámenes estandarizados, que funcionan como baremo al que se someten los alumnos y alumnas de cada Estado. El problema que sus detractores ven en ella es que no impone unos estándares a nivel nacional, por lo que los Estados aplican unos baremos propios en materias como matemáticas o lectura, creando pronunciadas desigualdades entre sí.
Además, los fondos que los centros reciben del Gobierno federal dependen de las notas de sus alumnos en esos exámenes. El sistema ha creado "malos incentivos", ha dicho el secretario de Educación, Arne Duncan. La Administración actual cree que la ley de Bush incentiva a los Estados a aplicar exámenes fáciles para garantizar que sus escuelas recibirán financiación, creando competitividad a la baja, y que se centra demasiado en dos materias: lectura y matemáticas.
Además, el plan se centra en la preparación de los alumnos en las materias que les serán de utilidad para acceder a la universidad, más que en exámenes impuestos. "Tampoco queremos gestionar cada escuela desde Washington", añadió Duncan. "Queremos que los profesores rindan cuentas, pero también dejarles margen para ser creativos".
Para las escuelas que obtengan los peores resultados, lo que la Administración ha llamado "el 5% que peor puntúe", se preparan medidas drásticas, como el despido de profesores y profesoras, lo que llevó a algunos sindicatos a criticarlo antes de que llegara al Congreso. Para la Federación Americana de Profesores es "decepcionante".