jueves, 29 de abril de 2010

Albert Fert, Premio Nobel de Física de 2007: "El peligro de la informática reside en que se puede almacenar mucha información"


Albert Fert nació en Carcasona (Francia), en 1938, y se licenció en Matemáticas y en Física, ciencia a la que dedicaría su vida tras desechar su inclinación por el mundo artístico. Culminó en 2007 una galardonada carrera al compartir el Nobel de Física con Peter Grünberg.  Ahora a Albert Fert le gusta Almódovar, pero durante una época su gurú era Bergman. Y fue porque no logró hacer una película tan buena como las suyas que se decantó por algo que sí se le daba bien, la física. Fue una suerte para la ciencia porque ahora la humanidad disfruta de dispositivos como los ipods, gracias a su descubrimiento de la magnetorresistencia gigante, que posibilita la reducción del tamaño de los discos duros. El “padre de la espintrónica” explicará hoy esta disciplina –y su aplicación en ordenadores y telecomunicaciones– en una conferencia dentro del programa ConCiencia de la Universidade de Santiago. En el periódico digital www.farodevigo.es le hacen una entrevista que, por su interés, en el Noticiario Matemático publicamos.

– Ha abierto un nuevo camino en la física. ¿Qué siente?

– Es apasionante. Todo oficio de creación es apasionante. Estoy contento de que haya funcionado la espintrónica, de haber hecho un buen trabajo. Además, la explotación del espín de los electrones es una física en plena juventud que ahora se desarrolla en múltiples ramas y con nuevos efectos que se aplicarán en telecomunicaciones, en los nuevos procesadores...
– Y que ya tiene consecuencias en la vida cotidiana...
– Sí, la magnetorresistencia gigante (GMR), ha tenido un efecto inmediato sobre el aumento de la capacidad de los discos duros y ha abierto la puerta a la explotación de éstos en mucha tecnología móvil, como teléfonos o mp3. Es fascinante ver cómo la física funciona.
– La GMR también ha facilitado que muchos que eran adictos a las nuevas tecnologías ahora lo sean más, porque éstas son móviles. ¿Se siente culpable?
– Cada progreso científico conlleva ventajas e inconvenientes. En todos los progresos científicos hay peligros. Sobre los ordenadores, no hay peligro físico. Nadie teme a su disco duro, pero el peligro de la informática reside en que ahora se puede almacenar mucha información que puede afectar a la privacidad, y quizás a la libertad en ciertos regímenes. Se han establecido leyes para limitar el almacenamiento de datos personales pero es difícil controlarlo todo. Por ejemplo, cuando usamos google, enseguida sabe nuestro perfil y a qué sitio vamos y lo usa para enviar publicidad. Eso me molesta. Además, entre los jóvenes hay adicción al ordenador. Hay cosas que debemos administrar, porque son útiles, pero pueden entrañar peligros. Pero ocurrió lo mismo cuando se inventó el tren. Había accidentes hasta inventar el paso a nivel.
– La nanotecnología ¿logrará la inteligencia artificial?
– El ordenador ya es un ejemplo de inteligencia artificial, pero entre él y nuestro cerebro hay una enorme distancia. Incluso si progresan tanto no veremos una mezcla de ordenador y cerebro. Es una locura. No es posible. Es ciencia ficción.
– ¿Cuál es la cuestión más importante que debe responder hoy en día la física?
– Ahora hay preguntas importante que conciernen al futuro del planeta porque hay muchos problemas que resolver: la energía, el clima, el agua. Hay varios desafíos para los científicos y cada uno debe contribuir. Personalmente, los nuevos ordenadores basados en espintrónica consumen la mitad menos de energía. Así que, aunque no trabajo directamente en la energía, por mi parte puedo hacer que los ordenadores en vez de consumir el 4% de la energía mundial, que es lo que consumen ahora, consuman el dos por ciento ya no está nada mal. Cada cual debe hacer lo que pueda por su parte. Además, la población, por ejemplo, china, aspira ahora a emular el modo de vida occidental y eso creará problemas que habrá que resolver. Creo que hay que apostar más por la calidad de vida que por el consumo.