miércoles, 26 de mayo de 2010

Artículo de Pedro Molina, Rector de la Universidad de Almeria, sobre la Jornada del Profesorado de Matemáticas


Una vez más los protagonistas han sido los docentes de secundaria, quienes se han reunido en la Universidad de Almería, su casa, para abordar dos cuestiones fundamentales: mejorar la coordinación entre los distintos niveles educativos e intercambiar prácticas docentes en la enseñanza de las matemáticas. Felicito la iniciativa porque la organización de esta Jornada del Profesorado de Matemáticas ha sido todo un éxito, tanto por la participación, (más de 120 profesores de toda la provincia reunidos todo un día de sábado), como por los temas abordados.
No me cansaré de repetir que todos, absolutamente todos, maestros y maestras, profesorado de secundaria y los que impartimos clases en la Universidad formamos un mismo cuerpo educativo, somos la misma familia, y que la Universidad es la casa de todos nosotros, compañeros y compañeras que nos hemos formado juntos para dedicarnos a la educación, esa gran vocación por instruir a las generaciones venideras en todas sus etapas.
Esta jornada es fruto del ánimo que está en muchos de nosotros, (seguro en la mayoría sino en todos), para terminar de romper barreras y muros de contención en pro de una educación sin compartimentos estancos; queremos evitar que se de esa sensación, que a veces tiene el estudiante, de que cada profesor va por su lado: las asignaturas y los ciclos no pueden ser realidades que se suceden en distintas dimensiones.
Como Rector y como docente siempre he defendido una educación integral, donde los valores son fundamentales, desde los primeros años en adelante. Sin duda, la llegada del Espacio Europeo de Educación Superior ha facilitado la realización de estas iniciativas de coordinación pues está en su espíritu favorecer al alumnado ofreciéndole una educación de la máxima calidad.
Para lograr este objetivo es necesaria la colaboración de todos y todas y por ello ver el pasado sábado la sala repleta de profesores dispuestos a poner en común prácticas de mejora, con talleres, conferencias, exposiciones de trabajos de su día a día, me parece digno de elogio. Esto ayudará sin duda a las matemáticas, a los estudiantes y a toda la comunidad de docentes.