sábado, 15 de mayo de 2010

Guillermo Molina ha puesto música a la mayor parte del Salterio


Profesor de Matemáticas en un Instituto de Córdoba, Guillermo Molina ha puesto música a la mayor parte del Salterio. Ha grabado un disco con estas versiones, prepara una segunda entrega de su trabajo para dentro de muy poco y ofrece ocasionalmente recitales que son a la vez ratos de oración. En el periódico digital http://www.abcdesevilla.es le hacen la siguiente entrevista que, por curiosidad, aquí transcribimos.
- ¿Cuándo y por qué surgió en usted la idea de poner música a los Salmos?
- En 1989, al asistir durante un tiempo a misa con el padre Miguel Ayucar, me fue viniendo la inspiración musical de ellos. Tiempo atrás los había descubierto como forma de dirigirme a Dios desde el fondo del alma.
- ¿Cómo participa su familia en sus creaciones?
- Mi mujer y mis hijas son las primeras en oírlos. Luego los sigo cantando un tiempo y se les van quedando, y ya me acompañan, sobre todo Mamen, mi mujer, en algunos de ellos.
- ¿Qué experiencias personales le ha dado esta actividad?
- Permite un desahogo de mi corazón al poder expresar mis sentimientos ante Dios, mi Padre, y la alegría de notar que a otras personas también les sirve.
- De todos, ¿cuál es su salmo preferido?
- Puede que el 40 y el 143, pero hay pasajes diseminados de unos y otros que sacan los sentimientos desde dentro hacia Dios. Depende mucho del momento de vida que estés viviendo, pues orar, para mí, es poner mi vida ante Dios.
- ¿Prefiere la oración silenciosa y personal o la sonora y musical?
- Cada una tiene en mi vida su momento y razón de ser. Algunas veces, como me cuesta entrar de pronto en la primera, suelo empezar leyendo, rezando o escuchando música, hasta que ya ésto me sobra.
- Tiene ya grabado un disco de Salmos. ¿Para cuándo el segundo?
- Llevo tres nuevas composiciones que estoy terminando de arreglar con Alexander Dolgov, excelente músico y gran amigo al que debo mucho. En cuanto haya algunas más, si Dios quiere, saldrá el segundo.
- ¿Cómo congenia la precisión de un matemático con la sensibilidad de un músico?
- Dejando libre al corazón.
- ¿Dios es para usted más músico o más matemático?
- Cuando se experimenta que Él es Amor, uno se va dando cuenta que ese Amor a veces nos acaricia en forma de música, y parece que es músico; otras con las matemáticas, otras con «las casualidades»... pero siempre es su Amor el que nos envuelve.

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