martes, 4 de mayo de 2010

Los niños adictos a la "tele" pierden facultades a largo plazo


Investigadores de la Universidad de Montreal (Canada) y de la de Michigan, en EE.UU., han trabajado en una reciente investigación que concluye que la exposición prolongada frente al televisor tiene un impacto negativo, a largo plazo, en los más pequeños de la casa. La primera infancia es una etapa crítica para el desarrollo cerebral y la formación del comportamiento. Los menores que pasan demasiado tiempo expuestos, durante los dos primeros años de vida, tienen bastantes posibilidades de ver alterado su futuro académico, estilo de vida y bienestar general.
No se trata de prohibir a los más pequeños que no disfruten de sus personajes preferidos de la "tele" pero sí de medir el tiempo que dedican a esta actividad. La Academia Americana de Pediatría recomienda que los niños de más de dos años pasen menos de dos horas frente a la pantalla. Pese a ello, la mitad de los menores de 12 a 23 meses y el 41% de los que tienen de 24 a 35 meses  sobrepasa el tiempo recomendado, según informa el diario digital El Mundo.
Los datos de este estudio indican que los pequeños que más 'tele' consumen tiene una disminución del 7% en su participación en clase y un 6% menos de rendimiento en matemáticas. Además, cuentan con un aumento del 10% en la victimización por parte de sus compañeros (rechazo, burlas o insultos). A todo esto se suma el hecho de que reducen un 13% su actividad física durante el fin de semana y consumen un 9% más de refrescos y un 10% más de aperitivos. Además, también tienen un 5% más de Índice de Masa Corporal.
"Cognitivamente, los primeros años culminan con el desarrollo y la expansión de las habilidades intelectuales que ayudarán al niño a procesar mejor la información, a interactuar con su medio y, eventualmente, a utilizar la lógica para entender las matemáticas", subrayan los investigadores.
Las actividades al aire libre, el ejercicio físico, las manualidades, etc. se ven, cada vez, más desplazadas por el poder de la pequeña pantalla. Por consiguiente,  los niños que pasan demasiado tiempo frente a la "caja tonta" comen menos frutas y verduras, practican menos ejercicio y tienen más sobrepeso. Además, estos menores presentan más problemas socioemocionales y de atención en el colegio, asi como peores habilidades verbales y menos memoria.