lunes, 21 de junio de 2010

En Canarias (España), Matemáticas Solidarias

En plena finalización del curso escolar, plantearse pagar por aprobar puede resultar un concepto más que chocante, teniendo en cuenta sobre todo la coyuntura económica actual que atraviesa el Archipiélago.
Y es que las matemáticas lo abarcan todo porque todo se puede medir y contar, desde los puntos para tejer un jersey, pasando por los eslabones de una roseta que se cala en un mantel, el número regular de los pétalos de una flor, sin olvidar, por otro lado y atendiendo a la innovación y el desarrollo, el complejo sistema de los ordenadores. En definitiva, todo se puede matematizar, hasta la solidaridad y esto es lo que han hecho en algunos colegios del país, a través de Cooperación Internacional ONG, una organización española sin ánimo de lucro que trabaja desde 1993 por una juventud solidaria porque saben que «la actitud solidaria de los jóvenes de hoy construirá una sociedad mejor en el futuro».
En Canarias, cuatro centros educativos se han sumado a la iniciativa, de los cuales José Manuel Illera de la Mora y el IES Teror están en la isla de Gran Canaria y el IES Puerto de La Cruz y el IES Ramiro de Maeztu se encuentran en la isla de Tenerife.
Eurídisis Tejera Díaz, profesor de matemáticas del Instituto Ramiro de Maeztu, comenta como los profesores y profesoras se ven sorprendidos, año tras año, por la disposición del alumnado en su deseo de colaborar con los más desfavorecidos de la sociedad poniendo «codos» en una de las asignaturas que más se «atragantan».
El proyecto de Matemáticas Solidarias consiste en motivar a los alumnos e invitarles a aprobar esta asignatura con la mejor nota posible, la cifra obtenida en la calificación se iguala en números a la cantidad de euros; quien aprueba con un 5 donará 5 euros, quien lo hace con un 6 dará 6 euros y así sucesivamente hasta llegar a 10. La cantidad de dinero que se recauda es destinada al Proyecto Rehabilitación de Viviendas de familias necesitadas de España.
«La reacción de los chicos es buena y siempre le dejamos claro que este proyecto tiene un carácter voluntario. Se trata que estudien con más ganas e interés porque saben que si aprueban ese esfuerzo también será agradecido, en cualquier lugar de España, por alguna familia» explica Eurídisis Tejera añadiendo además que desde el pasado año, en el que ya se observaban las consecuencias de esta crisis, temieron los profesores que la participación disminuyera pero sucedió lo contrario «la gente está más sensibilizada con las carencias que están sufriendo muchas personas y algunos alumnos nos han pedido que les dejemos colaborar aunque suspendan».
Apunta el profesor Tejera Díaz que, en ocasiones, cuando se ha recaudado más de lo previsto, se ha destinado parte de la cantidad económica a la rehabilitación de escuelas en Sudamérica pero, en los dos últimos años y como consecuencia de la coyuntura económica adversa que el país, la cantidad donada por los estudiantes se ha dedicado a cubrir las necesidades de las viviendas españolas.
Como se aprecia en este caso, las matemáticas y la solidaridad van unidas pero no se limitan únicamente a los colegios que participan, más de 60 centros escolares a nivel nacional, sino que también, este concepto se extiende hasta algunas empresas privadas dispuestas a multiplicar y a sumar. Las empresas patrocinadoras de cada colegio se comprometen a duplicar el dinero recaudado en el centro, sumándose ambas cantidades.
Tratándose de colaborar con los que más lo necesitan, algunos se plantean que la cantidad de dinero obsequiada podría crecer si la asignatura fuese otra «más fácil» pero teniendo en cuenta que quien da recibe, Eurídisis Tejera opina que al tratarse de una materia que obliga a pensar y a razonar y que se mira con «cierto recelo» el aceptar este reto por los más jóvenes conlleva una doble vertiente: aprobar la asignatura y ser solidario ya que, como así lo indican desde la organización «esta acción logra concienciar a los jóvenes sobre la importancia del estudio, al mismo tiempo que colaboran con los más necesitados de su entorno».
El pasado 2009, el colegio Ramiro de Maeztu con el esfuerzo de los alumnos, el apoyo de los padres y la dedicación de los profesores donó al proyecto 495 euros a lo que se sumó la cantidad de 990 euros de la empresa patrocinadora, un total que se dedicó a mejorar las condiciones de habitabilidad de algunas familias, un ejemplo más de como aplicar las matemáticas en nuestro día a día.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Felicidades al profesorado que ha tenido esta iniciativa. Gracias por la información. Yo también soy de las Islas Canarias y me pondré en contacto con los Institutos para que me informen de esta forma diferente de solidaridad.
Gracias a todos los que hacen el Noticiario Matemático por informar también de estas cosas.
Un canario matemático.