domingo, 6 de junio de 2010

En Murcia (España), parece que la educación "sale del hoyo"

 
El sistema educativo murciano, que hace poco más de 20 años estaba en estado crítico en la UCI, está cerca de recibir el alta tras una recuperación lenta y costosa, pero sorprendente. El enfermo aún presentaba síntomas preocupantes hasta hace bien poco si atendemos a los últimos índices de fracaso escolar en la Región que publicó el Ministerio de Educación, hace ahora tres años, y que situaban esa cifra en torno al 38%. Pero ¿qué se entiende por fracaso escolar? Aunque hay varias estadísticas que rodean a la medición de esta tasa (abandono escolar temprano, nivel de formación de la población joven, etc.) uno de los indicadores más fiables para saber cuántos chavales murcianos le pegan la patada a los libros a destiempo es el porcentaje de alumnos que se titulan en ESO y Bachillerato, así como el de estudiantes que logran promocionar (pasar de curso). Aunque Ministerio y Comunidad Autónoma utilizan diferentes varas de medir el fracaso escolar, como reconoció en su día el Consejero de Educación, Formación y Empleo, Constantino Sotoca, el último estudio que ha realizado el Consejo Escolar de la Región de Murcia hace pensar que el paciente está viendo, por fin, la luz al final de un largo túnel.
Lo pone de manifiesto el avance del informe bienal sobre la situación de la enseñanza en la Región de Murcia, que contiene los datos referentes al curso 2007-2008. Datos frescos, pese a todo, ya que el informe bienal -el completo- hace siempre referencia a cursos que quedan muy atrás en el tiempo. En virtud de ese avance, al que ha tenido acceso 'La Verdad', a los críos murcianos les ha dado por estudiar más y sacan mejores notas. Pasan más estudiantes de curso y el porcentaje de alumnos y alumnas que obtienen el título de Secundaria y Bachillerato también ha aumentado. ¿'Brotes verdes' en la educación o un espejismo en el desierto?
En lo que se refiere a Secundaria, el porcentaje de chicos y chicas que logran pasar de curso ha sufrido en un año un aumento espectacular. En el curso 2006-07, el 72,5% promocionaba en 1º de ESO; el 69,4% en 2º y el 71,5% pasaba en 3º, mientras que el 77% de los estudiantes de 4º obtenían el título. Sólo un curso después, en el 2007-08 (al que se refiere el avance del informe bienal), las cifras crecieron de media un 7%. Es decir, que logró pasar de curso el 79,5% en 1º; el 76,7% en 2º y el 79,6% en 3º. Además, el porcentaje de alumnos que se graduó en 4º aumentó en 2 puntos (79%). Menos asignaturas suspensas y menos repetidores.
Es en el primer curso de Bachillerato donde se registra la subida más notable. Del 63,7% que promocionaba en 1º en el curso 2006-07 se ha pasado al 76,3% (casi trece puntos más) y el 68,7% que se titulaba en 2º se ha convertido en un 73,8%. Unos datos que son incluso «demasiado buenos», según el presidente del Consejo Escolar, Luis Navarro, que los mira con lógica cautela: «no podemos echar las campanas al vuelo. Tenemos que esperar a ver la progresión». Y además, que no todo el monte es orégano, porque sigue habiendo datos malos «y en la Educación nunca se invierte suficiente», según recordó Navarro. Uno de esos datos negativos está en la denominada tasa de idoneidad. Aunque esta vez se han tomado parámetros diferentes y las cifras no se pueden comparar con las de otros años, la tasa arroja datos preocupantes. Según ese dato, casi uno de cada dos alumnos de 4º de la ESO (53%) no tiene la edad que le correspondería por el curso que estudia.
La progresión a la que alude el presidente del Consejo Escolar será la que determine si el sistema educativo murciano termina de curarse las heridas y sale del hospital definitivamente o debe seguir en observación. De momento, y aunque el aumento es muy destacable de un año a otro, también es cierto que del curso 2005-06 al 2006-07, hubo un cierto bajón en esos porcentajes. Pese a todo, las nuevas cifras -las últimas de las que dispone el Consejo Escolar, y que serán presentadas este mes- superan las de ese curso 2005-2006. Si hablamos de progresión, podríamos dibujar una gráfica en zig-zag, con subidas y bajadas, pero con una tendencia claramente ascendente. Que no es moco de pavo.
Más dinero, más profesores
La inversión que han realizado las administraciones públicas en los últimos años en el sistema educativo murciano hace pensar, asimismo, que esa tendencia ascendente no es una casualidad. Sólo hay que fijarse en la evolución del gasto en Educación del Gobierno de la Comunidad Autónoma en relación al PIB regional. Sólo en enseñanza no universitaria, el porcentaje del PIB ha pasado en dos años del 3,46 al 4,02%. Décimas que suponen decenas de millones. Si se incluye la enseñanza universitaria, el gasto en relación al PIB ha crecido más de un punto y medio, del 3,19% al 4,81%.
Más datos para pensar que la tendencia puede seguir al alza: si en el año 2000 la partida correspondiente a la enseñanza en los presupuestos regionales llegaba a los 533 millones, en 2008 la inversión superó los 1132 millones de euros. También ha aumentado considerablemente en los últimos años el número de profesores y profesoras en las aulas, que ya llega hasta los 25000 y que son claves en la mejoría de las cifras. Un factor determinante para entender el 'quid' de la cuestión. «En Finlandia -paradigma de la Educación- la profesión más valorada es la de profesor», recuerda Luis Navarro para hacer entender la importancia que tiene el hecho de que la sociedad valore como se merece la labor docente. Parece que los alumnos estudian más y mejor, pero también hay que reconocer el papel fundamental que juegan los maestros, profesores y catedráticos de colegios e institutos. Sin buenos educadores, no habría nunca buenos alumnos.
Los 'brotes verdes' en el sistema murciano de enseñanza no universitaria no sólo vienen de las estadísticas proporcionadas por la Comunidad Autónoma, aunque el Consejo Escolar de la Región de Murcia es un órgano consultivo compuesto por representantes de todos los sectores del ámbito educativo. También proceden del Ministerio de Educación. Según la Evaluación General de Diagnóstico que el departamento de Ángel Gabilondo realizó a los alumnos de 4º de Primaria de la Región de Murcia -entre 9 y 10 años- el curso pasado, nuestros chicos dan la talla y se sitúan, por primera vez, por encima de la media nacional. Es más, superan en la 'nota final' a los alumnos de otras comunidades tradicionalmente implicadas con la educación y ejemplos a seguir en muchos aspectos escolares, como País Vasco, Cataluña o Valencia. La Evaluación General de Diagnóstico (EGD) del Ministerio de Educación tiene aspectos en común con el famoso Informe PISA -que realiza la Unión Europea para chequear los sistemas educativos de los países miembros-, sobre todo en lo referente al método de evaluación y al sistema de puntuación final, pero los datos de uno y otro estudio no son comparables. Los resultados de la EGD aún no se han hecho públicos y se presentarán este mes, aunque el diario especializado 'Magisterio' dio un avance el mes pasado. Según esos datos, la Región de Murcia obtiene 502 puntos, por encima del promedio nacional, establecido en 500 puntos al igual que el Informe PISA. Además, resulta significativo que la Región supere a comunidades más ricas y que han otorgado una importancia capital a su sistema educativo, como Valencia, Baleares, País Vasco o Cataluña. El ránking lo encabezan La Rioja, Asturias y Castilla y León y lo cierran Ceuta y Melilla, Valencia y Canarias, como ya hemos comentado en el Noticiario Matemático.
El examen, que medía la comprensión de los alumnos en diferentes materias (Lengua, Matemáticas, Conocimiento e Interacción con el Mundo Físico y Competencia Social y Ciudadana), revela que a los niños murcianos de 9 y 10 años se les dan mejor las llamadas 'Ciencias Naturales' que las Matemáticas. La mejor puntuación obtenida por los alumnos fue en Conocimiento e Interacción con el Mundo Físico (509 puntos), aunque lejos de otros estudiantes como los asturianos (546) o los castellano-leoneses (544). Las más baja, la de Matemáticas, se encuentra sin embargo dentro de la media aunque rozando las últimas posiciones. Un dato que saca a la luz, junto a otros, todo el camino que queda por recorrer.