miércoles, 9 de junio de 2010

Lin Yuan, experta en Método Singapur de enseñanza de matemáticas, en Chile


La experta en Método Singapur de Enseñanza de las Matemáticas, Lin Yuan, se encuentra actualmente visitando distintos establecimientos educacionales de Chile que están aplicando el sistema en sus aulas. Para tales fines, la profesional estará hasta el jueves conversando con profesores de once establecimientos educacionales chilenos.
Una de la interrogantes que se intenta resolver es: ¿Cómo llevar a los estudiantes chilenos a pensar lejos, a comprender las matemáticas como algo relacionado con sus vidas o a visualizar que el mundo es ancho y diverso y para ello es necesario poder comunicarse con los demás?.
Como también: ¿Cómo hacer para cubrir la brecha existente entre austeros estudiantes europeos o asiáticos y nuestros alumnos, que en pruebas como el Simce denotan su desmotivación para con el aprendizaje de herramientas fundamentales como las matemáticas y el inglés?
Hay quienes están ya pensando en opciones. Uno de ellos es SBS, Software & Books Solutions, que durante ocho años ha realizado estudios y pruebas de distintas fórmulas hasta optar por el Método Singapur, el mismo que aplican los Ministerios de Educación de Hong Kong, Trinidad, Thailandia, Egipto, Israel, Finlandia, India, y USA, entre otros; todos con óptimos resultados en mediciones internacionales. El goce que sustenta el aprendizaje de los estudiantes en Singapur, por ejemplo, se ha traducido en los altísimos desempeños en la Prueba  Timms, el cual lidera con un puntaje mundial de 605.
Para apoyar al profesorado nacional en la comprensión  y luego aplicación de esta metodología pedagógica que ya ha demostrado su eficacia en varios planteles educativos del país, entre ellos la totalidad de las escuelas y liceos públicos de Viña del Mar, llega a Chile Lin Yuan, experta en el Método Singapur para la Enseñanza de Matemáticas y Ciencias.
En Chile esta formula está perfeccionando las clases de una centena de colegios y liceos del sistema público y privado y un gran porcentaje de ellos estuvieron entre los 100 mejores colegios evaluados en la Prueba Simce. Su eficacia se basa en varios factores desde valóricos hasta técnicos. Por ejemplo, en clase es el alumno el que habla, no el profesor; las matemáticas no se enseñan a partir de números  y nunca desde la pizarra. La introducción de un concepto numérico se inicia con una vivencia, se refuerza con una representación pictórica y al final se suma la abstracción. De este modo, es posible que el alumno relacione las matemáticas o el inglés con la vida, -su vida-, objetivo último de todo esfuerzo académico.
Al respecto, Lin Yuan compartió: “En Singapur no tenemos una industria nacional fuerte, no tenemos recursos naturales con los que podamos entrar a los mercados internacionales. Nuestra única moneda está en el recurso humano, por lo que tuvimos que encontrar formas de aventajar la inteligencia de nuestros alumnos ante cualquier escenario. De ahí los esfuerzos educativos y las actualizaciones permanentes, que de hecho, han redireccionado sus ejes hacia la metacognición, a la educación de “habilidades blandas”: la flexibilidad para mirar un problema, la capacidad de ponderar e imaginar soluciones. Lo que buscas como profesor es que los niños sepan por qué hicieron los pasos que hicieron y cómo llegaron a la resolución de un problema. El camino es tan importante como el resultado porque hay siempre muchos caminos para llegar a un resultado correcto. Enseñamos la capacidad de cuestionar y las formas de aplicar, comprobar e investigar una posible respuesta con perseverancia. Significa ser capaz de trabajar en equipo y relacionar, añadir una información a otra. Una pedagogía con este carácter se sustenta en valores que también deben ser aprendidos para llegar a comprender algunos de los principios fundamentales de la ciencia. El foco no es la suma, sino la creatividad, la capacidad para resolver problemas, la nitidez de la observación, y el espíritu investigativo. Eso es lo que permite el Método de Singapur”.
Con esta formula, Singapur lidera las mediciones Timms a nivel mundial. Es la que proponen aplicar en Chile y es la que también, ha permitido que los planteles educacionales que la aplican, cosechen buenos resultados en la Prueba Simce.
Frente a la meta de lograr entre 60 a 80 liceos de excelencia al mes de agosto y de cara al desafío de incluir a partir del año en curso el idioma inglés en la medición Simce, resulta urgente incorporar tanto en el sistema público como privado, nuevas metodologías de aula que aceleren el proceso de aprendizaje aprovechando al máximo las habilidades naturales de los educandos. Este es el tema que abordará Ms. Lin Yuan en los 11 establecimientos educacionales que visitará durante su estada en Chile.
Aquí te dejamos dos videos prácticos de aplicación del Método realizados el 6 de noviembre de 2008 y que trata sobre la enseñanza de las fracciones con estudiantes de de 4° año de Educación Básica Colegio Arzobispo Manuel Vicuña, La Legua, e impartida la clase por el Dr. Yeap Ban Haar.



1 comentario:

Anónimo dijo...

Lin Yuan señaló que “en Singapur no tenemos una industria nacional fuerte, no tenemos recursos naturales con los que podamos entrar a los mercados internacionales. Nuestra única moneda está en el recurso humano, por lo que tuvimos que encontrar formas de aventajar la inteligencia de nuestros alumnos ante cualquier escenario. De ahí los esfuerzos educativos y las actualizaciones permanentes, que de hecho, han redireccionado sus ejes hacia la metacognición, a la educación de “habilidades blandas”: la flexibilidad para mirar un problema, la capacidad de ponderar e imaginar soluciones. Lo que buscas como profesor es que los niños sepan por qué hicieron los pasos que hicieron y cómo llegaron a la resolución de un problema. El camino es tan importante como el resultado porque hay siempre muchos caminos para llegar a un resultado correcto. Enseñamos la capacidad de cuestionar y las formas de aplicar, comprobar e investigar una posible respuesta con perseverancia. Significa ser capaz de trabajar en equipo y relacionar, añadir una información a otra. Una pedagogía con este carácter se sustenta en valores que también deben ser aprendidos para llegar a comprender algunos de los principios fundamentales de la ciencia. El foco no es la suma, sino la creatividad, la capacidad para resolver problemas, la nitidez de la observación, y el espíritu investigativo. Eso es lo que permite el Método de Singapur”.
Saludos a los del Noticiario Matemático.