miércoles, 21 de julio de 2010

Duncan McTier, matemático, músico y profesor de contrabajo: «Como el fútbol, la música clásica española está llegando a lo más alto»

 
Pronuncia su idioma natal, el inglés, como si las letras le salieran pulidas y redondeadas. Así deben salir las notas de su contrabajo; claras, graves y con la cadencia de la tradición británica en cada partitura que interpreta. Duncan McTier, nacido en Stourbridge (Gran Bretaña), ha actuado como solista en más de veinte países con orquestas como la Royal Scottish National o la sinfónica de la BBC. Profesor titular de la Cátedra de Contrabajo en la Escuela Superior de Música Reina Sofía, sacó tiempo para licenciarse en Matemáticas en Bristol. Es algo más que un músico, es una caja de conocimiento cuya resonancia se hace notar estos días en los Encuentros de Música y Academia, que se están celebrando en Santander, por primera vez.
En el periódico digital, http://www.eldiariomontanes.es, le hacen una entrevista que por su interes aquí, en el Noticiario Matemático, publicamos:
 
- De todos los instrumentos, el contrabajo. La gravedad los une...
- Como puede oír tengo un tono de voz muy bajo, así que probablemente tengo una afinidad natural, un sentimiento con los sonidos profundos. Empecé tocando el violín y el piano, y mi hermano empezó con el contrabajo. Cuando él terminó el colegio y lo dejó, les propuse hacerme cargo de ese instrumento, y así fue como empecé. Para mí es como una herramienta, es mi método para cantar, para ser capaz de cantar. Aparentemente era un violinista de calidad razonable, pero estoy seguro de que no hubiera alcanzado el mismo nivel que tengo con el bajo.
- Es su primera vez en el Encuentro, ¿cómo se ve desde dentro?
- Hay muchos estudiantes fabulosos de muchas nacionalidades distintas y todos interesados en una misma cosa: hacer buena música. Yo nunca tuve esta oportunidad de hacer una verdadera clase de música de cámara con profesionales, sólo hacía orquesta. Es una gran oportunidad, y lo dicen todos los estudiantes, poder trabajar juntos con los profesores... Aprenden muchísimo de la profesión de músico en general.
- ¿Qué diferencia aprecia entre los Encuentros y otros espacios en los que ha dado clase?
- Mi experiencia como profesor no me ha llevado a muchos encuentros de este estilo, pero en comparación a los que he hecho el nivel de los más jóvenes del Encuentro está por encima, tienen muchísimo talento. Y sobre todo, por el terrorífico entusiasmo que muestran por aprender, la predisposición por saber lo máximo.
- ¿Están los estudiantes españoles está a ese nivel?
- Creo que hay todavía por hacer pero es indudable que, desde que vine a dar clase a España hace 15 años a la actualidad, ha habido un salto muy grande en cuanto al nivel de los estudiantes. Es incuestionable la gran mejora en los últimos años, sobre todo en la materia que yo manejo, el contrabajo. Está en el mismo nivel que otros países. Creo que tiene mucho que ver con la Escuela Reina Sofía porque cuenta con los mejores profesores y los resultados se están viendo.
- ¿Cuál cree que es el reto al que se enfrenta la música clásica española para alcanzar el mayor nivel?
- Debe continuar por el camino que lleva, porque está ocurriendo, el nivel de la música ya está alcanzando la cima. Es un desarrollo natural, tal y como están sucediendo las cosas... ¡Como en el fútbol!
- Licenciado en matemáticas por la Universidad de Bristol, ¿cuánto hay de esta ciencia en la música?
- Las matemáticas no me dicen mucho de la forma de interpretar, pero esa forma lógica de razonar que requieren las matemáticas me ha ayudado enormemente como músico para resolver los problemas y pensar alrededor de las materias en vez de hacer las cosas de una única forma. Muchos profesores en el mundo enseñan de una forma concreta, heredada de sus propios profesores, de hacer las cosas de una única manera. Así es como se hace, y así lo hace la siguiente generación, y la siguiente. Pero yo no soy parte de esto, porque nunca fui a un conservatorio. He desarrollado mi propia forma de acercarme a los problemas de la música.
- ¿Cree que las enseñanzas en un conservatorio son demasiado regladas, habría que dejar más espacio a la interpretación del arte?
- La forma que se enseña ahora es mejor que la del pasado, antes solía ser demasiado militar. Ahora depende todo del profesor; si el proceso es tradicional resultará una enseñanza más militar. La gente que viene a trabajar aquí no es sólo por su reputación, por ser grandes profesores, sino que también porque están en el top de la profesión como músicos. Esta combinación de habilidades para enseñar y para tocar es la clave del éxito.
- La carrera de música es una de las más duras, dada su duración y su dedicación exclusiva, ¿Cree que los estudiantes deberían compaginar su formación musical con otras materias?
- Todas las materias son muy importantes. Un compositor que está escribiendo una pieza de música siente ciertas emociones y la labor de los artistas es comunicar esas emociones a la audiencia. Si no tienes esas experiencias previas, cómo puedes trasladarlas. Por ejemplo, la historia. Si conoces la vida que tuvo Shostakóvich, luchando en Rusia contra el sistema, puedes entender la tensión en su música. Y si lo puedes entender entonces la puedes comunicar tocando.
- Después de tres discos, ¿Tiene previsto publicar un cuarto?
- Tengo varios proyectos de grabación, probablemente para el próximo año. He hecho tres discos con piano, ahora quiero grabar un concierto con orquesta.
- También en música clásica amenaza la piratería...
- Hacer un disco es un negocio de mucho dinero. Si la gente no compra el CD o las canciones en Internet perdemos dinero. La música clásica puede correr peligro si sigue avanzado sin control la piratería.