jueves, 22 de julio de 2010

Susana Montes desvela los secretos de las matemáticas a través de la serie de televisión «Numbers»


Las series de televisión policiacas siempre han sido un clásico en la televisión. Sin embargo, lo que nunca antes se había visto es una serie policiaca donde ni los policías ni las pruebas son los protagonistas, sino que los son las matemáticas, como es el caso de la serie «Numbers» (Números).
Esta serie es utilizada por Susana Montes, profesora de estadística, para enseñar a los asistentes al curso «Una mirada a las matemáticas desde el cine y la televisión» -impartido por la Universidad de Oviedo esta semana en Avilés- que las matemáticas son útiles. «La cabecera de esta serie debería ser utilizada al inicio de cada clase de matemáticas, es inspiradora: Todos usamos las matemáticas todos los días», comenta encantada.
La serie fue muy criticada cuando se emitió el episodio piloto. Se dijo que era inverosímil y que era imposible que a través de una fórmula matemática se pudiera localizar exactamente la vivienda de un asesino en serie. Sin embargo, muchos de los capítulos de esta serie, incluido ese piloto tan criticado, están basados en hechos reales. Montes asegura que «aunque la serie se base en la realidad, como todo en la televisión es un poco exagerada. Si una persona supiese tanto como el protagonista seria un dios».
Montes utiliza ejemplos de la serie para explicar conceptos estadísticos que, aunque a simple vista parecen de solución obvia, no lo son. Es el caso de la paradoja de «Monty Hall», que la profesora explica, al igual que el protagonista de la serie, con un juego de azar. «Imaginaos que tenéis tres cartas boca abajo. Una de ellas tiene el premio de un coche y las otras dos sólo cabras. Seleccionas tu carta y el presentador del concurso le da la vuelta a una de las que no has escogido y resulta que tenia una cabra. Y te pregunta: ¿quieres cambiar tu carta?». Según Montes, por miedo o superstición la mayoría de las personas se quedaría con la carta que escogieron inicialmente, «sin embargo es más probable que cambiando de carta te toque el coche», asegura.
«Si nos basamos en la estadística, cuando hemos elegido la primera carta teníamos un 33,3% de posibilidades de que esa carta fuera la del coche, pero cuando se levantó una de las cartas y resultó ser una cabra nuestras posibilidades de adivinar aumentaron un 66,7% si elegíamos cambiar», explica. Montes hace que los asistentes jueguen en parejas e intenten conseguir el coche, unas veces cambiando de carta cuando se les ofrece la posibilidad y otras sin cambiar. Haciendo un recuento todos acertaron más veces cambiando la carta cuando se les dio la oportunidad que sin cambiarla.
Y al final, la lección fundamental del curso, igual que en la serie «Numbers», no son los números sino saber que «en realidad, lo único que sabemos es que no sabemos nada».

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