sábado, 24 de julio de 2010

El proceso de escribir Matemáticas,...

 
No sabemos si conocen un ensayo escrito por Paul R. Halmos (1916-2006) en el libro 'How to write mathematics' (1973), editado por la Sociedad Americana de Matemáticas. En él cuatro matemáticos (Steenrod, Halmos, Schiffer y Dieudonné) exponían su punto de vista sobre esta cuestión, y de las cuatro visiones, la de Halmos es sin duda la que más influencia ha tenido. Al poco de comenzar, Halmos describe la esencia del proceso creativo: «El problema básico que surge al escribir matemáticas es el mismo que al escribir biología, al escribir una novela, o al escribir los pasos para montar un clavicémbalo: el problema es comunicar una idea. Para ello, y para hacerlo con claridad, debe tener algo que decir, y debe tener alguien a quien decírselo, debe organizar lo que quiere decir, y debe ordenarlo en el orden correcto, debe escribirlo, reescribirlo y re-reescribirlo varias veces, y debe estar dispuesto a pensar seriamente en ello y a trabajar duro en los detalles mecánicos como el lenguaje, la notación y la puntuación». Y finaliza diciendo: «Esto es todo lo que hay que hacer».
Halmos desarrolla a continuación unas reglas que debemos seguir a la hora de escribir Matemáticas, aunque las mismas pueden aplicarse al resto de las Ciencias:
- Decir algo. Tener algo que decir es, de lejos, el ingrediente más importante de una buena exposición.
- Hablar a alguien. Pregúntate a quién quieres llegar.
- Organizar. Ordena y organiza el material para minimar la resistencia y maximizar el interés del lector.
- Usar una notación consistente. Las letras (o símbolos) que se utilizan para denotar los conceptos que se discuten deben ser elegidas con cuidado.
- Escribir en espiral. Después de escribir una sección, reescriba todas las anteriores.
- Cuidar el idioma. Un correcto español (o inglés,...) implica una gramática correcta, una adecuada elección de las palabras, una puntuación correcta y (mucho) sentido común.
- Ser honesto. Haga cómodo el trabajo del lector, anticipándole las dificultades y facilitando su entendimiento.
- Eliminar lo irrelevante. La presencia de supuestos o datos irrelevantes o triviales, junto con la ausencia del énfasis correcto, puede causar estragos.
- Utilizar las palabras correctamente. Piense y utilice con cuidado las pequeñas palabras del lenguaje cotidiano y específicamente los términos técnicos que pueden tener un efecto profundo en el significado matemático (o científico).
Y como dijo Halmos: «Esto es todo lo que hay que hacer».