jueves, 3 de marzo de 2011

El matemático, Carlos Vinuesa, ofrece sus trucos mañana viernes en la Universidad de la Rioja (España)


Magia y matemáticas se darán cita este viernes, día 4 de marzo, en la Universidad de la Rioja durante el coloquio 'Matemáticas mágicas' impartido por Carlos Vinuesa, investigador postdoctoral de la Universidad de Cambridge y profesor de magia en la escuela Ana Tamariz.
Estas dos disciplinas tienen más en común de lo que parece a simple vista, según el propio mago: "aunque tratan cosas distintas, la forma sistemática de pensar de las matemáticas es muy útil en la magia", afirma.
En su magia, las matemáticas mandan 'en secreto'. "Intento que sean algo interno del juego, que el espectador no las sienta", afirma; sin embargo, en esta ocasión, el mago pondrá sobre la mesa las ideas matemáticas que esconden sus juegos de manos. Claro que, como buen profesional, Vinuesa no desvelará sus trucos: "explicaré juegos interesantes desde el punto de vista matemático, pero que no revelen las claves de los magos profesionales", señala.
Según su experiencia en otros foros similares al que se celebrará el día 4 en Logroño, "la reacción del público siempre es buena. ¿A quién no le gusta que le hagan juegos de magia y luego le expliquen los secretos, que encima son interesantes y divertidos?". Las televisiones y en general los medios de comunicación están invitados al espectáculo (que será grabado por el equipo audiovisual de la Universidad de La Rioja).
Esta jornada, planificada dentro del programa de coloquios del Centenario de la Real Sociedad Matemática Española (RSME), persigue uno de los objetivos fundamentales en este año de celebraciones: acercar esta ciencia a la sociedad. "Es muy interesante que la gente vea la belleza que encierran las matemáticas", dice Juan Luis Varona, responsable del Seminario de Matemáticas del Departamento de Matemáticas y Computación de la Universidad de la Rioja. En efecto, una vertiente del ilusionismo es la matemagia, que utiliza herramientas sencillas de esta ciencia para conseguir efectos sorprendentes. Sus secretos son desconocidos para la mayoría de la gente. En especial, se suelen usar las propiedades numéricas en juegos de cálculos mentales, en los que el ilusionista va guiando al voluntario por una sucesión de operaciones aritméticas a partir de un número que, al terminar el juego, es capaz de adivinar.
Esta práctica tiene su adeptos, aunque no es la favorita de Vinuesa: "no me gusta obligar al público a hacer cálculos uno tras otro porque los espectadores ven ese tipo de juego como una curiosidad matemática en lugar de sentir la ilusión de lo imposible, que es el objetivo de la magia", señala. El prefiere otra especialidad: la cartomagia.
Fue a través de los trucos con cartas como Vinuesa llegó al ilusionismo en 2004. Desde ese momento comenzó a leer libros, a conocer magos y a mejorar su habilidad, hasta conseguir el reconocimiento del que goza actualmente.
En 2010 obtuvo el Premio Ascanio al mago del año en la especialidad de magia de cerca, su favorita: "me encanta la magia que se realiza a escasos centímetros del público y en la que este deja de ser mero espectador para participar con sus decisiones y acciones". Y aunque este año trabaja como investigador postdoctoral en la Universidad de Cambridge, cuando viene a España imparte clases en la escuela de magia de Ana Tamariz.