martes, 12 de abril de 2011

El Centro Vasco de Matemáticas Aplicadas (BCAM) se traslada a Zorrozaurre (Bilbao-España)



El Centro Vasco de Matemáticas Aplicadas (BCAM), que empezó a funcionar en 2008 en el Parque Tecnológico de Zamudio, se instalará en Bilbao a finales de este año o principios de 2012, en dos tiempos. Primero se trasladará a Mazarredo y más adelante a Zorrozaurre, donde tendrá su ubicación definitiva en el futuro parque tecnológico urbano. En ambos casos ocupará edificios de titularidad municipal.
Los planes de este centro de investigación internacional, que quiere acercarse a la ciudad, encajan con los del Ayuntamiento, en plena reorganización de sus dependencias tras la apertura del edificio de San Agustín. El número 14 bis de Mazarredo es ahora la sede de la empresa municipal Cimubisa, encargada de los servicios informáticos. Antes de fin de año se trasladará al inmueble anexo al Consistorio y BCAM ocupará su lugar. Ayer formalizaron el acuerdo el director científico del centro, Enrique Zuazua, y la concejala de Hacienda, Marta Ajuria.
El precio de las oficinas es de 4,5 millones de euros. La entidad impulsada por el Gobierno vasco, la Diputación y la Universidad del País Vasco (UPV) cuenta con una subvención de seis millones de euros otorgada por el Ministerio de Ciencia e Innovación, que debe gastarse este año. Por ello han decidido hacer escala en el centro de Bilbao antes de asentarse en la zona con más futuro, el parque tecnológico urbano de Zorrozaurre. En concreto en el edificio Beta, situado en el número 2 de la ribera.
Cuando la operación urbanística despegue y le allane el camino, el centro de investigación venderá sus oficinas en Mazarredo y comprará las de Beta, con un precio estimado de 3,5 millones. Todavía hay que salvar muchos trámites, como la ordenación urbanística y el proyecto de reparcelación. En cualquier caso, el acuerdo de colaboración alcanzado con el Ayuntamiento «va más allá de una operación inmobiliaria», afirma el gerente de la entidad, Cesár Sánchez.
La institución municipal se implicará en actividades de divulgación y cultura científica, con el fin de «acercar a la sociedad lo que suponen las matemáticas». Al mismo tiempo, su implantación en la capital vizcaína facilitará la labor de un centro «muy dinámico», donde trabajan 35 personas de veinte nacionalidades, y que cada año recibe la visita de un centenar de investigadores. En Bilbao estarán cerca del futuro campus tecnológico de la UPV y seguirán creciendo con la premisa de «atraer talento. No somos ni una universidad ni una empresa, queremos reunir lo mejor de ambos mundos», dice su responsable.