viernes, 13 de mayo de 2011

Los alumnos del IES Ramón Cabanillas de Cambados (Vigo-España), sacan las Matemáticas a la calle


La imagen del "Pitagorín" con una maraña de números, signos, pictogramas y gafas de culo de botella se ha quedado atrás en el Ramón Cabanillas de Cambados, un centro en el que las matemáticas se han sacado a la calle para encontrarle la aplicación práctica.
Los alumnos de 3º de la ESO y 1º de Bachillerato han aplicado sus conocimientos básicos de la materia, su intuición y su lógica para resolver algunos problemas que en el papel parecen un auténtico jeroglífico, imposible casi de resolver. Bajo la coordinación del Profesor José Benito Búa están a punto de finalizar el proyecto del curso a falta de una última videoconferencia con compañeros de Polonia que participan en la misma experiencia docente.
Para dar idea de los resultados a los que han llegado es preciso indicar que han encontrado solución a muchos "porqués" de la vida.
Entre otros han conseguido conocer hasta la circunferencia de la Tierra, aplicando el método de Eratóstenes, un bibliotecario de Alejandría del siglo III, que consiguió obtener conclusiones con la sombra que el sol marca en su proyección sobre unas varas fijadas al suelo.
Pero esta no fue la única prueba a la que han sido sometidos los alumnos cambadeses que en las últimas semanas han estado ocupados y preocupados por hallar la fórmula matemática a aplicar en la construcción de una rampa accesible para sillas de ruedas. No era un simple ejercicio de trigonometría, pues los alumnos y alumnas deberían llegar a conclusiones que a la vez cumpliesen la legislación actual tanto en España como en otros países. Los jóvenes no se amilanaron e incluso consultaron con los organismos pertinentes para no cometer ni el más mínimo fallo en el cálculo.
Por si esto fuera poco, los estudiantes del Cabanillas tuvieron la ocurrencia de determinar el número de árboles que hay en Galicia. Para ello recurrieron a una pequeña masa arbórea que existe en las proximidades de su centro educativo que les sirvió como referencia para establecer de forma muy aproximativa cuantos existen en la Comunidad.
Otra idea fue determinar el paso como medida de longitud. Se les ocurrió que ello solo era posible calculando la velocidad del peatón. Son unos genios.